El día que rechazaron a Rosalía en un bar de Barcelona: "No encajaba con el estilo"

El propietario de un conocido local admite su error años después tras descubrir quién era aquella joven cantante

Fotojet 33
Facebook Twitter Flipboard E-mail
joana-costa

Joana Costa

Editor

Hay decisiones que el tiempo convierte en anécdotas y otras que acaban pareciendo casi un fallo histórico. Eso es lo que le ocurrió a Kim Díaz, empresario de la restauración en Barcelona y propietario de locales conocidos como Bar Mutis o el Muticlub, cuando años atrás descartó a una joven artista que hoy llena estadios.

La historia salió a la luz en una conversación informal y tiene algo de escena de película. Antes de convertirse en fenómeno global, Rosalía actuó en el Bar Mutis, un espacio con una programación muy definida, centrada en estilos como el soul o el funk. Su propuesta, más cercana a lo experimental y lo flamenco contemporáneo, no terminó de encajar.

Tras aquella actuación, el propio Díaz fue quien le comunicó que no contaría con ella en futuras ocasiones. No por falta de talento, sino por una cuestión de identidad del local, según TimeOut.

Un vistazo a…
Las mejores croquetas de España

El episodio habría quedado en el olvido si no fuera por un encuentro posterior. Años más tarde, ya convertida en una estrella internacional, Rosalía regresó al restaurante como clienta, acompañada por la artista Björk. Fue entonces cuando se produjo el giro inesperado.

Rosalía regresa como clienta

Al acercarse a saludar, Díaz quiso darle la bienvenida sin recordar el pasado compartido. La respuesta de Rosalía fue directa: le recordó aquella actuación y la decisión posterior. Un momento incómodo que el empresario describe como uno de esos en los que “te quedas en blanco”.

Lejos de tensar la situación, la cantante reaccionó con naturalidad. Según el propio Díaz, le restó importancia y recordó que no era la primera vez que le decían algo así en sus inicios. Se trata de un detalle que refleja hasta qué punto muchos artistas pasan por etapas de rechazo antes de consolidarse.

El contexto también ayuda a entender la decisión. En aquel momento, el local apostaba por una línea musical muy concreta, y la propuesta de Rosalía no encajaba en ese molde. Así, a fin de cuentas, no fue tanto un error de juicio como una apuesta por mantener una identidad.

Eso sí, visto con perspectiva, la historia tiene algo de ironía. Una actuación que pasó prácticamente desapercibida, con poco público atento, acabó convirtiéndose en una de esas oportunidades que, con los años, se recuerdan con una mezcla de humor y cierto vértigo.

Hoy, el propio Díaz reconoce el episodio sin rodeos y con bastante sentido del humor. No es habitual que alguien admita haber dejado pasar a una artista que después redefine el panorama musical, pero tampoco es raro: la historia de la música está llena de puertas que en su momento se cerraron antes de que otras se abrieran.

Fotos | @rosalia.vt/Instagram

En DAP | El refugio vegetal del 22@ de Barcelona con raíces en Bali: sopas artesanales y calma con un recomendable menú para llevar

En DAP | Esta casa de comidas de Sarrià tiene un menú del día que donde puedes encontrar gamba roja o chacinas de Joselito

Inicio