Gastroguía de la A-5: los mejores restaurantes de carretera en la autovía de Extremadura​ donde comer bien y barato

Desde Madrid hasta la frontera portuguesa: en qué lugares parar en Toledo, Cáceres y Badajoz

A 5
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Jaime de las Heras

Editor Senior
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Jaime de las Heras

Editor Senior

Su nombre es de sobra conocido a lo largo y ancho de España: la carretera de Extremadura. Aunque, en realidad, hoy hablamos de la autovía de Extremadura, que dentro de nuestro mapa de carreteras responde al nombre de A-5 y que vino a sustituir hace ya varias décadas a la popular Nacional V.

Se trata de una vía más que transitada, encargada de unir Madrid con Portugal y que, a medida que avanza, va dejando a su lado ciudades tan relevantes como Navalcarnero, Talavera de la Reina, Navalmoral de la Mata, Almaraz, Trujillo, Mérida y Badajoz, antes de abrir la puerta al país vecino.

Fundamental para camioneros y viajeros, la A-5 cuenta, dependiendo del tramo, con bastantes paradas en las que hacer un alto en el camino. En cualquier caso, es una de las autovías más transitadas de España y una de esas rutas en las que conviene tener claras algunas referencias para saber dónde comer bien.

Ya os contamos dónde comer en la A-1la A-2, la A-3 y la A-4. Hoy llega el turno de la A-5, la autovía del suroeste o autovía de Extremadura, que va de Madrid hasta la frontera con Portugal, atravesando Toledo, Cáceres y Badajoz, entroncando con otra autovía hacia el sur de España como es la autovía Ruta de la Plata.

No se trata aquí de reseñar grandes restaurantes, sino lugares en los que comer bien sin pagar un precio desorbitado –algo que por desgracia no es lo habitual en la mayoría de áreas de servicio–, ni desviarse demasiado.

Solo hemos seguido dos reglas: los restaurantes deben estar situados a un desvío de no más de 15 km de la autopista (aunque casi todos están más cerca) y no deben de estar situados en grandes ciudades, en las que haya que buscarse la vida para aparcar.

En esta ocasión, nuestro recorrido ya parte desde Casarrubios del Monte, a apenas 50 kilómetros de Madrid, y termina ya casi en la frontera portuguesa, poco antes de llegar a Badajoz, así que cubrimos más de 300 kilómetros de paradas, desayunos, parrillas, restaurantes familiares y buena mesa.

Índice de Contenidos (18)

Km 47: Las Esparteras

las esparteras Las Esparteras.

Lo que desde fuera parece un área de servicio canónica guarda una sorpresa mayúscula. Numerosos jamones cuelgan sobre la barra, abierta las 24 horas, y dos hornos de leña asan sin parar cordero lechal y cochinillo al más puro estilo castellano. Pero la revelación de verdad está en la bodega, con más de quinientas referencias que incluyen algunos de los vinos más célebres y caros del mundo, desde Vega Sicilia del 66 hasta grandes borgoñas y champanes de alta gama. 

La cocina es directa y honesta: torreznos, croquetas, anchoas Rafa López, esparraguines con huevo frito, pescados al día y chuletones. No te dejes atrás tampoco la tarta de queso. Raúl Barroso, al frente de la bodega, y Carlos Víctor, en los fogones, han conseguido algo casi imposible: un restaurante donde conviven el pincho de tortilla y una copa de Chambertin que puede costar una fortuna. 1 Sol Repsol. Con suerte, el salón tiene hueco, pero conviene reservar. En la barra puedes estar sin problemas.

Km 74: Mesón Castellano Maqueda

Lechal

Mesón de largo recorrido situado a pie de carretera en el cruce de Maqueda, donde confluyen las rutas hacia Ávila y Toledo. Tiene todo lo que debe tener un buen mesón de carretera: dos comedores bien diferenciados (uno para el menú del día y otro para la carta), una terraza cómoda y una cocina castellana sin sorpresas pero bien resuelta. 

Huevos rotos, rabo de toro, mucha carne, algún plato toledano y una tarta de queso curado que ha generado su propia legión de seguidores son infalibles. El precio medio a la carta ronda los 35-40 euros por persona, algo por encima de la media de carretera, pero la calidad y la generosidad de las raciones lo justifican. Recomendable reservar.

Km 85: Restaurante Salamanquilla

Restaurante Salamanquilla Restaurante Salamanquilla ©Google Maps.

Con más de veinticuatro años a sus espaldas, La Salamanquilla se ha consolidado como una de las paradas más fiables del tramo toledano de la autovía. Abre desde las cinco de la mañana hasta la medianoche, siete días a la semana, lo que lo convierte en un referente para transportistas, comerciales y familias que buscan comer bien a cualquier hora. 

La carta se apoya en una parrilla de carbón de encina que funciona a pleno rendimiento, con carnes que están bastante bien, jamón y algunos pescados. El menú diario, muy completo y variado, sale por unos 13 euros. Admite mascotas, un detalle muy apreciado por los viajeros con perro.

Dáviro

Dáviro Dáviro, en Oropesa.

Aquí nos toca salir de la A-5 y adentrarnos muy brevemente en Oropesa, pero la parada merece la pena, aunque no es un bar de carretera, sino un restaurante gastronómico al que tener en el mapa.

Ten en cuenta que no es solo una parada, así que tenlo en cuenta si vas a desviarte, aunque el radar bien merece que lo reseñemos. Vanguardia medida, productos de cercanía y temporada: caza en invierno, verduras de huerta y mariscos según la estación. 

Las vieiras, la perdiz en escabeche, las mollejas de cordero Hong Kong y los raviolis de vaca están entre los más aplaudidos. Abre de miércoles a domingo al mediodía y conviene reservar, así que no intentes simplemente pasar por allí y tener mesa.

Km 128: Restaurante Don Quijote

Restaurante Don Quijote Don Quijote. ©Google Maps.

Abierto en 1985, este asador familiar escondido junto a la salida 128 es uno de los grandes secretos de la carretera de Extremadura. La especialidad es la carne a la brasa en horno de leña: la presa ibérica, el chuletón y el entrecot cuentan con una legión de fans que vuelven expresamente para comerlos. 

La parrillada de verduras ha alcanzado categoría de clásico y los postres, caseros de verdad, rematan la faena con generosidad. El ambiente es rústico y entrañable, con olivos, tinajas y un toque de decoración de spaghetti western que lo hace inconfundible. La propietaria sale a saludar a los comensales con un entusiasmo que contagia. El precio ronda los 20-30 euros por persona. Una joya discreta que se merece el desvío.

Km: 137 Restaurante Amal  

Amal

Otro clásico sesentero en la carretera de Extremadura y ha sabido actualizarse con el tiempo sin perder la esencia. El sistema que mejor funciona es el buffet: once primeros y once segundos para elegir, más postres caseros y bebida, todo por alrededor de once euros. 

El primero se sirve en autoservicio mientras te preparan el segundo plato, lo que agiliza el servicio. Hay menús especiales para celíacos y alérgicos. La presencia de bufandas de clubes de fútbol de toda España decorando las paredes ha convertido el local en un curioso museo del fútbol de carretera.

Km 159: Restaurante Puerta Extremadura  

Restaurante Puerta Extremadura Puerta de Extremadura. ©Google Maps.

Este restaurante de carretera se hizo conocido en mayo de 2016 cuando el rey Felipe VI eligió hacer aquí una parada para comer, junto al ministro de Educación y su comitiva, en pleno viaje oficial. 

La visita del monarca no alteró la filosofía del establecimiento, que sigue funcionando como siempre: buffet libre a doce euros desde la una hasta las cuatro de la tarde, con platos caseros que rotan según el mercado, y carta de raciones y bocadillos en barra durante el resto del día. Abre desde las cinco de la mañana hasta la una de la madrugada. Un local sin pretensiones pero fiable.

Km 162: Karento

Karento Karento.

Área de servicio completa con más de veinticinco años de historia que ha construido su reputación sobre un argumento sólido: toda la carne de cordero y ternera que sirven es de ganadería propia. 

La cocina abraza los platos del Campo Arañuelo, la comarca donde se asienta, con elaboraciones tradicionales y géneros de proximidad. Dispone de amplio comedor, bar-cafetería abierta desde las seis y media de la mañana, aparcamiento para cuarenta camiones y, como curiosidad, una exposición dedicada a la piloto mundialista de motociclismo María Herrera.

Km 174: Los Cerrillos

Km 174 Los Cerrillos Los Cerrillos. ©Google Maps.

Área de servicio integral situada a las puertas de la Sierra de Gredos, en el límite de la provincia de Cáceres con Toledo, con gasolinera, tienda, hotel y restaurante. La cocina busca el producto local: ensalada, cuchareo de legumbres, sopa castellana, patatas revolconas con torreznos, secreto y costillas ibérica, pescados frescos de temporada y postres caseros. 

Los menús tienen opciones adaptadas para celíacos, diabéticos y alérgicos. El comedor, con decoración rústica de madera y piedra, tiene capacidad para ciento veinte personas. Funciona las veinticuatro horas. Un oasis bien pertrechado en un punto especialmente solitario de la autovía.

Km 219: Restaurante Ventilla del Camionero 2

Restaurante Ventilla Del Camionero 2 Restaurante Ventilla del Camionero 2

Restaurante de carretera de la familia Nieto que funciona como gasolinera Repsol, tienda de productos extremeños y comedor con capacidad para 125 personas. La especialidad declarada es la cocina extremeña: hay que preguntar por los platos del día, que cambian según el mercado y la temporada. 

El menú diario arranca desde los 10 euros e incluye primero, segundo, postre, bebida y pan. El horario de cocina es de 13:00 a 16:00 y de 20:45 a 23:00. La tienda, bien surtida de lomo, queso de la Vera y otros productos de la región, justifica por sí sola la parada.

Km 259: Restaurante La Majada

Restaurante La Majada La Majada.

Desde 1982 este restaurante de carretera lleva alimentando a viajeros, familias y camioneros a la entrada de la provincia de Cáceres, junto a Trujillo. El local es enorme, con una capacidad que supera los doscientos comensales, y abre desde las ocho de la mañana hasta la medianoche todos los días de la semana. 

La carta no tiene pretensiones gastronómicas pero cumple con holgura: jamón ibérico recién cortado, solomillo de ternera, croquetas caseras y buena ensaladilla rusa. El servicio es rápido y eficiente incluso en hora punta. Los precios oscilan entre 13 y 20 euros por plato principal.

Km 293: Restaurante Tupío

Mollejas A La Brasa Con Crema De Acelga Roja Mollejas a la brasa con crema de acelga roja.

El proyecto más ambicioso de toda la autovía, con permiso de Las Esparteras. Finca La Desa, una finca hotelera, ha apostado con el restaurante Tupío por una cocina de temporada con producto extremeño de altísima calidad, presentaciones cuidadas y una sala elegante y luminosa que rompe completamente con la estética del restaurante de carretera. 

La carta, que cambia con la temporada, puede incluir carpaccio de gamba blanca, croquetas de distintas elaboraciones, arroces, carnes a la brasa y muchísima creatividad. No es un bar de carretera, sino un restaurante con todas las letras en el que hay que reservar y sentarse con calma. 

  • Tupío
  • Carretera Nacional V, Km 293, 10100 Miajadas, Cáceres
  • Tlf: 927 79 00 10

Km 301: Restaurante El 301

Restaurante El 301 El 301.

Establecimiento familiar abierto desde 1969 que combina zona de acampada con piscina de temporada y restaurante. La propuesta gastronómica es sencilla y honesta: carnes y pescados a la plancha, embutidos ibéricos de bellota y postres caseros que reciben elogios constantes. 

La opción más popular es el menú del día, con platos de la zona y precio contenido. Funciona especialmente bien para paradas en ruta con niños, gracias al ambiente tranquilo y familiar. Queda algo apartado del arcén, lo que garantiza silencio y espacio, pero sigue siendo muy recomendable. 

Km 325: Ruta 5

Ruta 5 Ruta 5.

Área de servicio de referencia con gasolinera, tienda de productos extremeños y restaurante abierto las veinticuatro horas. Lleva treinta años siendo parada obligatoria para miles de conductores que circulan entre Madrid y Sevilla, y la fidelidad de su clientela habla por sí sola. 

La carta de productos ibéricos es especialmente destacable: jamones, lomos y embutidos de la tierra a precios razonables. El menú del día, completo y variado, es la opción más demandada a mediodía.

Km 354: Restaurante El Cruce

Restaurante El Cruce Restaurante El Cruce.

Restaurante de cocina extremeña situado a pocos kilómetros de Mérida con aparcamientos amplios, algunos techados, y un comedor con capacidad para ciento cincuenta personas. 

La propuesta es la del restaurante de carretera clásico y sin artificios: menú del día a doce euros con cinco primeros y cinco segundos a elegir, bebida y postre incluidos. La cocina es casera y correcta, con platos de cuchara y carnes de temporada que salen a buen precio. Tiene zona de juegos para niños y terraza exterior, así que también es una buena referencia.

Km 375: La Gasolinera 375

La Gasolinera 375 La Gasolinera 375. ©Google Maps.

El nombre no engaña: esto es una gasolinera, pero con un restaurante enorme escondido detrás que sorprende por su capacidad y por la calidad de su cocina. Abre desde las seis de la mañana hasta las dos de la madrugada de lunes a viernes, y hasta las cuatro los sábados. 

El menú del día, que ronda los doce euros, incluye varios primeros y segundos a elegir, bebida, pan y postre. La parrilla es uno de los puntos fuertes, pero no para comerse los pavos reales que andan sueltos en los jardines que lo rodean, quizá lo más singular de todo el entorno.

Km 375: Nave 9

Nave 9 Nave 9. ©Google Maps.

Pequeño restaurante de desayunos y comidas en un polígono industrial a las afueras de Talavera la Real en el que también ofrece menú del día a doce euros con raciones bastante generosas de cocina casera. Abre de lunes a sábado de siete de la mañana a seis de la tarde con un horario muy de currela, así que olvídate de venir a cenar o de pillar un bocata para el camino más allá de la hora.

El ambiente es informal, sin muchas pretensiones, pero el personal especialmente atento y el establecimiento, impecable. Servicio rápido, poca complejidad y, si lo que quieres es un buen menú o desayunar prontito, es tu parada.

Dónde desayunar en la A-5

Lo más importante para encontrar buenos lugares para en los que desayunar en la A-5 es saber que no nos van a meter una clavada histórica por un café, una tostada o un sándwich comido de prisa y corriendo en la barra de, generalmente, establecimientos con una decoración más cuidada y que, normalmente, van a ser los que más huelan a estacazo.

Justo en el límite entre Madrid y Toledo (y viceversa) el Asador los Rosales tiene buenos desayunos y buena tortilla. También pide parada más larga, pero al estar tan cerca de la capital –y en sentido Extremadura–, la operativa se complica un poco.

Cocido En Meson Las Cubas Cocido en Mesón Las Cubas.

En sentido Madrid, el Mesón Las Cubas en Valmojado es otro de esos sitios en los que puedes comer clásico y bien por poca pasta. Desayunar allí merece la pena, hacen buenas tostadas –generosas en tamaño–, el café no está malo y el precio medio es más que asequible. 

A tu paso por Maqueda, si quieres pararte lo justo, en la panadería Ruiz Benayas hay buenos bollos, pan de pueblo y pastitas que llevarte en el coche si no quieres hacer un alto largo.

El Parador De Juan El Parador de Juan.

Más adelante, otra parada clásica de pincho, desayuno y café es el Restaurante 134 –obviamente, en el punto kilométrico 134– es otra referencia ineludible para hacer un desayuno en sentido Extremadura.

Mucho más adelante, ya en Lobón, donde hay que salir un poco de la autovía, merece la pena echar el guante a los desayunos de El Parador de Juan, donde hacen bocadillos enormes y tienen también un menú del día –y platos especiales– muy competitivos. 

Imágenes | Xemenendura/DGT y Google Maps

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