Las bebidas sin gas y con cafeína viven un momento especialmente dulce, con cada vez más propuestas que buscan competir con los refrescos tradicionales. En ese contexto llega el nuevo Lipton Naranja Mango, una combinación tropical que, por cortesía de la marca, hemos probado para comprobar si realmente aporta algo distinto o se queda en una simple novedad de temporada.
La primera impresión llega incluso antes del primer sorbo. El diseño de la botella y lata (está disponible en las dos versiones), lanzado en una edición limitada de estética muy colorida, ya anticipa una bebida de perfil tropical. Pero donde realmente marca diferencias es en el aroma, donde el mango aparece desde el primer momento y prácticamente eclipsa al resto.
Al probarlo, queda claro que esta no es una bebida para quienes buscan un ligero toque afrutado. El mango domina la experiencia de principio a fin y se convierte en el auténtico protagonista. La naranja aporta un contrapunto cítrico que sobre todo equilibra y ayuda a refrescar el conjunto, pero permanece en un segundo plano frente a un sabor tropical muy intenso.
Fruta madura en té
Precisamente por eso, quienes disfrutan habitualmente del mango encontrarán en esta referencia uno de sus mayores atractivos. Tiene un perfil muy reconocible y consigue transmitir esa sensación de fruta madura que recuerda sin tapujos a algunos zumos tropicales (en una cata a ciegas bien podría enmascararse como tal), aunque con la ligereza característica de un té helado.
Hay, sin embargo, un aspecto que llama la atención durante la degustación. El regusto dulce deja una presencia bastante evidente del edulcorante, especialmente en el tramo final del sorbo. No resulta desagradable, pero sí perceptible, y probablemente dividirá opiniones entre quienes prefieren bebidas con un dulzor más natural y quienes están acostumbrados a este tipo de formulaciones.
Ligereza y facilidad de consumo
En cuanto a su carácter refrescante, cumple perfectamente con lo que se espera de un té frío para consumir muy frío durante los meses de calor. Es una bebida ligera, fácil de beber y que funciona especialmente bien acompañando comidas rápidas o como alternativa a los refrescos tradicionales.
Otro punto interesante es que se incorpora a una categoría que cada vez tiene más seguidores: las bebidas sin gas y con cafeína. Al elaborarse a partir de té, aporta cafeína de forma natural, ofreciendo una opción diferente para quienes buscan un pequeño estímulo sin recurrir a refrescos carbonatados o bebidas energéticas.
En un mercado donde abundan los refrescos con burbujas, encontrar propuestas sin gas y con un perfil afrutado tan marcado supone un soplo de aire fresco típico del verano. Lipton continúa ampliando así una gama que apuesta por sabores orientados a un consumo relajado y estival.
Tras probarlo, la sensación es clara: el nuevo refresco destaca especialmente por su intenso sabor a mango, muy por encima de la naranja, y por ofrecer una alternativa interesante dentro del segmento de los tés fríos. El toque dulce se hace notar más de lo esperado, pero quienes disfrutan de este tipo de bebidas probablemente encontrarán en él un refresco perfecto para el verano y una opción diferente dentro de una categoría cada vez más amplia de bebidas sin burbujas con cafeína.
Fotos | Foto de ROMAN ODINTSOV y Reynaldo Yodia, Joana Costa y Lipton
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