Que el País Vasco se ha convertido en un lugar de culto para comer carne es algo que nadie duda. Sus asadores y sidrerías llevan décadas dando lustre a una cultura culinaria que ha hecho de la chuleta su razón de ser, manejando con maestría una forma de preparar la carne que rara vez busca consenso o pregunta al cliente sobre qué punto la quiere.
La carne, la chuleta y el punto son los que son y, a partir de ahí, ancha es Castilla. Precisamente lo que vivió de manera positiva el influencer estadounidense Jacks Dining Room que compartió su viaje a San Sebastián en sus redes sociales.
Una vez allí, aprovechó la coyuntura para poner rumbo a Tolosa, donde se dejó caer por el asador Casa Julián, considerada una de las mejores parrillas de carne del mundo, según el ranking World's 101 Best Steak Restaurants, donde aparecen numerosos establecimientos españoles, incluyendo varios entre los diez mejores.
Abierto en los años sesenta, Casa Julián es uno de esos lugares a los que peregrinar si se busca buena carne y cero tonterías, precisamente lo que fascinó al cliente estadounidense que se sentó en una mesa que dista mucho de las estéticas de los steakhouses contemporáneos.
Ajeno a esas costumbres, Casa Julián ni presenta una extensísima lista de cortes y despieces, sino que rinde tributo a la chuleta, algo que el cliente en cuestión agradeció.
"Nada más entrar, puedes elegir el filete que quieras, y el cocinero lo corta delante de ti", explicaba ante la cámara mientras flipaba con el escenario en el que se desarrollaba la acción. "Solo usan carne de vacas lecheras, así que tiene mucha grasa", seguía en su discurso hasta sorprenderse con algo que, en cierto modo, puede chocar a muchos comensales: aquí el cliente no manda el punto.
"No te preguntan cómo lo quieres cocinado porque solo lo preparan poco hecho", indicaba. En Casa Julián, como tantos otros asadores, el punto lo dicta la carne y el parrillero, poco dados a veleidades y toquecitos de 'pásamelo más'.
El resultado, sin embargo, satisfizo al turista: "La carne es increíblemente tierna, tanto que probablemente podrías cortarla con un tenedor". Todo mientras gozaba con el exterior crujiente y con la "grasa que la atraviesa" para acabar diciendo que Casa Julián estaba, sin duda, "a la altura de las expectativas".
Imágenes | Twitter jacksdiningroom
En DAP | Ruta por las 19 mejores parrillas de pescado y asadores de carne de Guipúzcoa