La estafa de la Agricultura Biodinámica. Antroposfía "Agrícola" en Bruselas

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arroz biodinámico


Si yo lanzara un curso sobre “Elaboración y producción cuántica de productos naturales holísticos caseros biodinámicos” estoy convencido de que tendría bastantes probabilidades de ganar algo de dinero. Hoy en día, basta con juntar palabras como casero, holístico o bio, para que muchos de nosotros nos sintamos atraídos por los términos.

Esto no tendría mayor importancia, de no ser porque es una auténtica chorrada. Y si solo fuera eso, no estaría mal, el problema surge cuando se quiere sacar dinero con ello. Eso es justo el caso de la agricultura biodinámica. Una estafa agrícola en toda regla que, por desgracia, engaña a diario a miles de consumidores y de agricultores. Estafa, por cierto, de gran implantación en países tan avanzados como Alemania, donde tiene su origen, y que presiona en Bruselas para que se acepten sus principios.

Veamos por qué es una estafa y cómo puedes evitar que te timen.

Rudolf Steiner, la Antroposofía y la Agricultura Biodinámica

Rudolf Steiner fue el fundador de una pseudociencia conocida como la Antroposofía, que tuvo mucho predicamento a principios del siglo XX. De hecho ha servido de inspiración a diversos movimientos y empresas como el banco Triodos o las escuelas Waldorf. Como buena pseudociencia, tenía teoría para todo, y entre ellas no podía faltar la agricultura, conocida como agricultura biodinámica.

Por cierto, que lo del curso que comentaba al principio no era una broma. La agricultura biodinámica empezó con un curso impartido por el propio Steiner en el año 1924, al que asistieron 60 personas y que decía lindezas como que “los productos agrícolas estaban degenerando y que no podían ser usados como comida”. Un apunte, Steiner era filósofo y sabía de agricultura lo que yo de teoría de cuerdas. En sus propias palabras, quería “influir en la vida orgánica de la tierra a través de las fuerzas cósmicas y terretres” (sic).

El culpable, según el, era el nitrógeno que se empezaba a usar entonces como fertilizante. Ni que decir tiene que millones de seres humanos vivos después, la comida no solo no ha degenerado, sino que sigue alimentando a millones de personas y la producción de alimentos se ha disparado desde entonces.

Entre los objetivos de la agricultura biodinámica se encuentra el restablecimiento de la calidad del suelo, de la “armonía” de los ecosistemas, y de la biodiversidad. Algo que puede parecer muy loable pero que, como veremos, es difícilmente alcanzable aplicando sus prácticas agrícolas.

Los métodos de cultivo biodinámicos

Hay dos pilares básicos dentro de los métodos de cultivo biodinámicos. Los ciclos de los astros, el sol y la luna, y los compuestos 500. Según los métodos biodinámicos la luna y los astros tienen una influencia decisiva en los cultuivos, y por ello siguen un calendario muy concreto (este no tiene desperdicio). Calendario que, por supuesto, nunca ha sido probado científicamente, ni falta que hace.

cuernos biodinámicos Cuernos biodinámicos listos para recibir los rayos cósmicos

Pero lo mejor viene con los cuernos. Sí, has leído bien, cuernos. Resulta que la agricultura biodinámica usa unos compuestos conocidos como 500, cuya estrella es un cuerno de toro o vaca lleno de abono, que se entierra en un lado del campo de cultivo para ¡abonar! No solo eso, sino que además, se supone que la forma puntiaguda del cuerno actúa como antena para captar las energías cósmicas y trasmitirlas al campo. Ese es el compuesto 500, el resto son similares. Algunos usan vísceras o partes de esqueletos para abonar. Si no os lo creéis, aquí os dejo unas bonitas fotos de la Asociación Biodinámica de la India.

Su nicho de mercado perfecto. El vino biodinámico

El problema principal cuando aplicas técnicas esotéricas es tus cultivos es que los rendimientos y por tanto, la productividad de los mismos es muy baja comparado con la competencia. Esto es un grave problema si estamos cultivando alimentos de gran consumo, que tienen unos precios muy ajustados. Es decir, si uno quiere vender trigo biodinámico lo tiene un poquito complicado.

Lo ideal en estos casos es encontrar un producto que tenga un nicho de mercado lo suficientemente especial, como para que sus consumidores estén dispuestos a pagar un precio muy por encima del que sería razonable. No hay nicho mejor que el vino. Como vimos, la cata de vino puede ser un fraude, y la subjetividad a la hora de valorar las distintas variedades pesa mucho.

Si logramos colocar nuestro producto como algo exclusivo y con un sello místico, es probable que podamos venderlo a precios muy buenos. Ahora que sabes algo más de las técnicas de cultivo biodinámico, podrás comparar los precios de botellas de vino con más objetividad, y no caer en la estafa.

El sello “de calidad” Demeter y su lobbie en Bruselas

Lo anterior sería gracioso si no fuera porque se hace negocio y no poco de ello. Si haces todas esas chorradas en tus cultivos, tienes derecho a vender tus productos como “biodinámicos” y por supuesto puedes ponerle un sello ¿de calidad? conocido que otorga la Organización Demeter. Según sus propias estadísticas, más de 140.000 Ha en todo el mundo desperdician el suelo de esta forma.

Pues bien, si uno quiere comer coles reforzadas energéticamente a través de cuernos, estupendo, pero ahí no acaba la cosa. Resulta que Demeter tiene la sede internacional en Bruselas, corazón de la UE, que tiene como objetivo:

The intention is to inform members about on going and planned European Policies and Legislation in the field of agriculture, nutrition and consumer policy.

Y aquí uno ya se empieza a molestar, porque no se quedan ahí sino que además quiere legalizar el uso de sus chorradas de los cuernos bajo una directiva europea:

Legalise the making and use of biodynamic preparations (EC regulation 1069/2009)

Todos tenemos derecho a promover lo queramos, pero también tenemos derecho a que si algo irracional se nos quiere imponer a los demás, las autoridades tengan la capacidad de no permitirlo. ¿Cómo es posible que personas inteligentes de la UE, estén siquiera considerando aprobar el uso de cuernos rellenos de abono como método agrícola?.

Otra cosa. La agricultura orgánica, ha estado ligada desde sus inicios a la agricultura biodinámica. Por supuesto, la segunda tiene también cosas que podríamos considerar positivas (pocas) en el ámbito de conservación de suelo o sostenibilidad que comparten con la primera. Sin embargo, bien haría la agricultura orgánica en desmarcarse clara y marcadamente de unas prácticas que rozan lo paranormal.

Conclusión


Es fácil caer en etiquetas como holístico, bio, integrado, etc… y a veces no son más que un reclamo cuyo trasfondo es vacío. Lo que es peor, a veces ese trasfondo nos engaña y nos hace pagar más dinero por un producto que no tiene nada de especial, solo que quien lo produce cree en las hadas y eso, comparado con otros, encarece su precio. Si te gustan las hadas y quieres pagar por ello, perfecto. Pero si no, ahora ya tienes algo más de información.

Lo que no es tolerable es que normativas europeas puedan tener en cuenta doctrinas pseudocientíficas, literalmente inventadas en situación de trance, por una persona a principios del siglo pasado.

Preguntaros esto, ¿creéis sinceramente que un método creado por un iluminado a principios del siglo pasado, cuando ni se conocía el ADN, y que sigue aplicando los mismos compuestos 100 años después, puede ser realmente efectivo?

Imagen vía | Por luca pedrotti, Por Aracaria Biodynamic Farm (project)

En Directo al Paladar | Mark Angeli Les Vielles Vignes des Blanderies 2002

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