
El otro día, un amigo mío me miró con cara de bicho raro cuando me vió comprar un paquete de arroz Bomba, que costaba unos tres euros. ¡Qué caro! —me dijo— ¿Por qué compras ese y no el otro que vale un euro?.
Al igual que mi amigo, mucha gente cree que todos los arroces son iguales, pero no. Hay más de dos mil variedades en todo el mundo, aunque solo unas pocas llegan hasta nosotros. Cada una tiene unas propiedades diferentes que hacen que para cada receta haya que elegir el arroz adecuado; no es lo mismo preparar un rissoto que una paella.
La variedad de arroz Bomba es una de las más conocidas y valoradas, a pesar de su precio, gracias a su capacidad para absorber grandes cantidades de caldo sin pasarse.


