Los expertos en aire acondicionado lo confirman: “No limpiar los filtros cada 15 o 30 días en verano puede reducir su eficiencia hasta la mitad”

Revisar y limpiar los filtros con frecuencia ayuda a mantener el rendimiento del aire acondicionado y evita la acumulación de polvo

Plantilla Joana Costa Periodista 1200x900 1
Facebook Twitter Flipboard E-mail
joana-costa

Joana Costa

Editor

En pleno verano, cuando el aire acondicionado puede permanecer encendido durante muchas horas, hay una tarea sencilla que puede marcar diferencias en su funcionamiento: mantener limpios los filtros. Polvo, pelos, pelusas y otras partículas van quedándose atrapados en ellos con el uso cotidiano.

La función de estos filtros es precisamente retener parte de la suciedad presente en el aire antes de que vuelva a circular por la habitación. El problema aparece cuando acumulan tantos residuos que empiezan a dificultar el paso del aire.

Los especialistas en climatización de Daikin recomiendan comprobarlos y limpiarlos aproximadamente cada 15 o 30 días durante los meses de mayor utilización. En viviendas donde el aparato funciona muchas horas, hay mascotas o entra bastante polvo del exterior, puede ser necesario revisarlos incluso con mayor frecuencia.

Un filtro sucio: consecuencias

La suciedad acumulada obliga al equipo a realizar un mayor esfuerzo para mover el aire. Una de las primeras consecuencias puede ser que la habitación tarde más en alcanzar la temperatura seleccionada, aunque aparentemente el aparato continúe funcionando con normalidad.

En los casos de mayor acumulación, los especialistas advierten de que la eficiencia podría llegar a reducirse hasta la mitad. No es una cifra idéntica para todos los aparatos, ya que dependerá del modelo, las condiciones de uso y el nivel de suciedad.

Hay otras señales que pueden indicar que toca revisar el equipo. Que tarde más en enfriar, aparezcan olores a polvo o humedad, aumente el ruido habitual o se produzcan goteos son motivos para comprobar primero el estado de los filtros.

Cómo limpiar los filtros

En muchos equipos domésticos pueden extraerse fácilmente abriendo la tapa de la unidad interior, aunque siempre conviene seguir las instrucciones del fabricante y realizar la operación con el aparato apagado.

Si tienen mucho polvo, este puede retirarse primero suavemente con una aspiradora. Después, siempre que el fabricante permita lavar ese tipo de filtro, puede utilizarse agua y, cuando sea necesario, una pequeña cantidad de jabón neutro, evitando productos agresivos que puedan deteriorar la malla.

Antes de volver a colocarlos es fundamental esperar a que estén completamente secos. Instalarlos todavía húmedos puede favorecer la aparición de malos olores y humedad en el interior del equipo.

Si después de limpiar los filtros el aire acondicionado continúa enfriando poco, pierde agua o presenta ruidos u olores anormales, el origen puede estar en otros componentes. En ese caso, lo recomendable es recurrir a un profesional en lugar de seguir desmontando el aparato en casa.

Fotos | En Pexels: NEOSiAM 18+

En DAP | Cómo limpiar los filtros del aire acondicionado para evitar averías y ahorrar dinero en la factura de la luz

En DAP | Los expertos en aire acondicionado están de acuerdo: “El agua del aire acondicionado es agua destilada que puede servir para el jardín o el hogar”

Inicio