Un golpe de apenas cuatro minutos ha bastado para hacer desaparecer una de las grandes joyas arqueológicas de España. El Tesoro de Villena, uno de los conjuntos de orfebrería más importantes de la Edad del Bronce en Europa, ha sido robado durante la madrugada de este jueves del Museo de Villena (Muvi), en Alicante.
El asalto se produjo alrededor de las cinco de la mañana y está siendo investigado por la Guardia Civil y la Policía Judicial. Las primeras pesquisas apuntan a una acción perfectamente planificada y ejecutada por profesionales, que habrían aprovechado además una circunstancia especialmente favorable: el museo no cuenta con personal de seguridad de manera permanente.
Sí dispone de cámaras de videovigilancia y sistemas de alarma. Sin embargo, la rapidez con la que actuaron los asaltantes apenas dejó margen de reacción. El subdelegado del Gobierno en Alicante, Manuel Pineda, explicó que la Comandancia recibió a las 5.23 horas el aviso de la empresa de seguridad después de que saltara la alarma.
Para entonces, el golpe estaba prácticamente consumado.
Los autores habrían accedido al museo por uno de sus laterales después de arrancar uno de los ventanales. Una vez en el interior, se dirigieron directamente hacia el Tesoro de Villena y abandonaron las instalaciones apenas unos minutos después. Según una de las reconstrucciones, entraron hacia las 5.20 horas y a las 5.24 ya habían salido del edificio.
Las primeras informaciones apuntan a que se llevaron buena parte del conjunto arqueológico. Una de ellas asegura incluso que fue sustraída casi la totalidad del tesoro y que los autores huyeron posteriormente en varios vehículos.
Una posible maniobra de distracción
La investigación también trata de determinar si los ladrones prepararon previamente una maniobra para alejar la atención del museo. Fuentes conocedoras del caso apuntan a que poco antes del robo se produjo una incidencia en el polideportivo municipal, situado en la otra punta de Villena.
Su alarma saltó alrededor de las 5.16 horas. Solo unos minutos después comenzó el asalto al Muvi. Esta sucesión de acontecimientos ha reforzado la hipótesis de que se trate de una banda organizada que conocía de antemano tanto el edificio como sus sistemas de seguridad.
Fachada del Muvi.
También hay otra circunstancia que ha llamado la atención de los investigadores. El robo tuvo lugar precisamente un jueves, el único día de la semana en el que las colecciones del museo no pueden visitarse por la mañana. Una particularidad del calendario que los asaltantes podrían haber tenido en cuenta al preparar el golpe.
El edificio permanece acordonado mientras avanzan las pesquisas y los investigadores analizan, entre otros elementos, las imágenes recogidas por las cámaras de videovigilancia.
Además, se trata de unas instalaciones relativamente nuevas. El Muvi abrió su actual sede en mayo de 2024, cuando las colecciones se trasladaron a la antigua fábrica electro-harinera de Villena, convertida desde entonces en uno de los principales espacios culturales de la localidad.
Lo irónico y más sangrante de la ecuación es que justo en 2026, el Muvi era uno de los candidatos a Mejor Museo Europeo del Año, premio que finalmente recayó en el Den Gamle By (Museo Nacional al Aire Libre de Historia y Cultura Urbanas) de Aarhus, en Dinamarca.
Un tesoro de más de 3.000 años
La dimensión del robo va mucho más allá de su posible valor económico. El Tesoro de Villena está fechado aproximadamente hacia el año 1000 antes de Cristo y constituye uno de los conjuntos de orfebrería prehistórica más importantes conservados en Europa.
Está formado principalmente por objetos de oro. Entre sus piezas figuran 11 cuencos, 28 brazaletes y tres botellas, además de varios objetos realizados con plata, ámbar, hierro y oro. Por su importancia arqueológica, los especialistas han llegado a compararlo con los tesoros encontrados en las tumbas reales de Micenas, en Grecia.
Su historia moderna comenzó en diciembre de 1963. El arqueólogo José María Soler y sus colaboradores encontraron entonces las piezas dentro de una vasija que había permanecido escondida en el lecho de una rambla del término municipal de Villena.
Desde entonces, el conjunto se había convertido no solo en la gran pieza del museo local, sino también en uno de los principales símbolos culturales de la ciudad.
La Guardia Civil trata ahora de reconstruir todos los movimientos de los autores y determinar exactamente cuántas piezas han desaparecido. También se investiga si durante el asalto pudo ser sustraída la corona de la Virgen de las Virtudes, aunque este extremo no había sido confirmado oficialmente en las primeras horas posteriores al robo.
Imágenes | Muvi