La trufa negra (Tuber melanosporum) ha comenzado su temporada a lo grande con la feria de Vera del Moncayo, el primer encuentro del calendario trufero, que se ha celebrado el pasado fin de semana en el pueblo zaragozano.
La feria, que va ya por su novena edición, tiene distintas actividades, pero la atención mediática está puesta siempre en su concurso a las mejores trufas, que compiten en tres categorías: presencia, aroma y tamaño.
Es esta ultima categoría la más codiciada pues, a mayor peso, más se paga por las trufas. Y es que si, por norma general, el tamaño de una trufa negra suele variar entre las dimensiones de un huevo y las de una limón, hay ejemplares que parecen casi balones de fútbol.
La trufa ganadora fue recogida en Lechón y presentada por Luis Hererra Borobia y tenía un peso de 767 gramos. Su subasta partió de esa misma cifra en euros hasta alcanzar los 2858 euros que abonó la Cofradía de la Trufa del Moncayo que se la quedó para obsequiar al resto de cofradías españolas que, a fin de mes, celebran un capítulo nacional en el Monasterio de Veruela, sito en la localidad.
El alcalde de Vea de Moncayo, Ánge Bonel, con el consejero aragonés de agricultura, Javier Rinón, en uno de los estands.
Más rivalidad hubo entre las trufas que competían en la categoría de mejor aroma, Ganó la presentada por Viveros Tuber, de Soria y, tras una intensa pugna, fue José Francisco Nasarre, de quesos Sierra de Guara, habitual en estas pujas, quien se la llevó a su quesería en Las Almunias de Rodellar, donde se integrará en alguno de sus quesos trufados.
La trufa que se alzó con el primer puesto en la categoría Presencia fue la presentada por Jesús López Lahoz, recolectada en Anento. Juan Carlos Bonel se hizo con ella tras pasar de los 23 euros iniciales −su peso en gramos− a los 400 que alcanzó en la subasta.
. Leticia Sopena con su perra Lima, ganadores del concurso de perros truferos.
Concurso de perros
En la feria se celebra también un concurso de perros truferos, que compiten por ver quién localiza antes una serie de trufas escondidas en el campo.
Procedente de Santaliestra, Leticia Sopena Campo, con Lima, un deutsch drahthaar −ganadores el año pasado con Boira, su madre− ha vuelto a ganar el concurso nacional, dotado con un premio de 1000 al encontrar las cinco trufas escondidas en menos de cinco minutos, 4’09”.
Según datos de la organización, son unas 5000 personas las que han disfrutado de la Feria de la trufa de Vera de Moncayo a lo largo de este fin de semana, con asistentes llegados desde diferentes puntos de Aragón y zonas limítrofes, como Soria, La Rioja y Navarra, pero también de Francia.
Imágenes | Gabi Orte Chilindrón