En invierno, la casa cambia de ritmo. Entra menos luz, se pasa más tiempo en interiores y muchas plantas reducen su crecimiento o pierden parte de su frondosidad. Todo esto puede dar lugar a espacios más planos, con menos sensación de vida que en primavera o verano.
Sin embargo, el frío no obliga a renunciar a la vegetación en casa. La clave está en adaptar la forma de usar las plantas, elegir bien las especies y jugar con la composición para mantener presencia verde incluso cuando el exterior está en pausa.
Más que cantidad, en invierno importa la estrategia. Pequeños cambios bien pensados ayudan a que la casa no se vea apagada y conserve un aspecto cuidado y vivo.
Especies con intensidad
El primer paso es apostar por especies que mantengan su color todo el año. Helechos, pothos, zamioculcas o sansevierias conservan su verde incluso con poca luz y temperaturas más bajas, lo que las convierte en aliadas perfectas para los meses fríos.
Agrupar macetas
Otra idea eficaz es agrupar plantas. Colocar varias macetas juntas en un mismo rincón crea un efecto visual más potente, aporta volumen y compensa la falta de flores o brotes nuevos. El conjunto gana presencia aunque cada planta esté en reposo.
Sí a la cerámica
Las macetas cobran especial importancia en esta época. Sustituir recipientes metálicos o de plástico por cerámica, barro o fibras naturales añade calidez visual y hace que la vegetación destaque más dentro del espacio.
Ramas secas
Las ramas secas también pueden formar parte de la decoración invernal. Colocadas en jarrones altos, aportan textura y altura sin exigir cuidados, y funcionan como complemento perfecto de las plantas vivas.
Jugar con las alturas
El uso de estanterías permite llevar el verde a distintas alturas. Plantas colgantes o macetas pequeñas repartidas en varios niveles crean dinamismo y evitan que la vegetación se concentre solo en el suelo.
Otro recurso interesante es mover las plantas a zonas más visibles durante el invierno. Aquellas que en verano estaban en segundo plano pueden ocupar ahora rincones protagonistas y renovar la percepción del espacio.
Combinando especies resistentes, composiciones bien pensadas y macetas con carácter, la casa mantiene un ambiente vivo y acogedor. Incluso en los meses más fríos, las plantas siguen siendo una de las mejores herramientas para dar vida al interior.
En DAP| Este truco parece una chorrada, pero puede salvar la vida de tus plantas más delicadas