Compartir
Publicidad
Publicidad

Odio eterno a la torrija moderna

Odio eterno a la torrija moderna
Guardar
1 Comentarios
Publicidad
Publicidad

Cada año, la llegada de la primavera nos abre la veda para la enésima versión de la receta de las torrijas. Aunque siempre se ha dicho que si algo funciona, mejor no tocarlo, los reposteros y cocineros de obradores y restaurantes sacan cada año su torrija estrella. Ante ese panorama, yo, como Aníbal Barca jurando odio eterno a los romanos, declaro mi odio eterno a la torrija moderna.

Lo sé. ¿Cómo puedo hablar de odio eterno a la torrija moderna, cuando todos los años hago dos o tres torrijas "diferentes" a las clásicas? Pues sí, por más que lo intento cada año probando torrijas modernas como las torrijas rellenas de Nutella, las torrijas de horchata o las sorprendentes torrijas de leche y Baileys, siempre vuelvo a mis torrijas preferidas, las torrijas clásicas.

Torrija Seca

Las torrijas clásicas, las que de verdad me encantan, para mí son de dos tipos: las torrijas de vino, con su almíbar y las torrijas de leche, ya sean húmedas, disponiendo las torrijas sobre un baño de leche azucarada o de almíbar, o bien secas tras espolvorearlas con azúcar y canela, siendo estas últimas las que realmente me parecen las más acertadas.

Las torrijas modernas

1366 2000

Cada año, -al margen de las torrijas novedosas que ideamos nosotros, como la receta de la torrija de horchata-, las pastelerías y los obradores de repostería suelen crear torrijas modernas y por más que admiro su creatividad, las torrijas modernas no logran convencerme.

Pese a todo, como las torrijas me gustan tanto, mi curiosidad hace que cada año pruebe algunas torrijas "modernas", ya sean las elaboradas por mí, como las torrijas modernas que pruebo de la carta de restaurantes y pastelerías que visito. Pero no consiguen conquistarme...

¿Por qué no me gustan las torrijas modernas?

Nunos

¿Por qué no me gustan las torrijas modernas? La verdad es que no entiendo a qué viene lo de versionar todo lo que funciona. Más allá de un afán de notoriedad o de explosiones de creatividad, a mí ya me cansa la avalancha de postres que han de renovarse cada temporada.

Las monas de Pascua, los Huesos del Santo, las torrijas y hasta los turrones llegan cada año con nuevos sabores, nuevos diseños y da la sensación de que para ser moderno, hay que sacar algo novedoso que te de tu pequeño minuto de fama o te permita salir en las televisiones y ediciones de prensa local, sirviendo de gancho para tu negocio.

El problema es que para conseguir ese minuto, estás convirtiendo un producto maravilloso como la torrija tradicional, en algo que muchas veces es vistoso, pero que no está ni de lejos tan bueno como el producto original.

Quizás la forma más sencilla de explicar mi odio eterno a la torrija moderna, sea analizar los cambios que se suelen hacer en las torrijas modernas y valorar en cada cambio por qué sería mejor no haber hecho esa variación.

Variaciones modernas sobre la torrija clásica

a) Los panes

Las variaciones que suelen encontrar en la carta de torrijas modernas de cada temporada, son cambios en el pan, preparando torrijas con bollos de brioche, con sobaos, cruasanes, baos, pan sin gluten o cualquier otro bollo que sea apto para aguantar el remojo y la posterior fritura o caramelización.

La textura no es correcta: el pan de esta torrija está un poco blandengue

En general, yo prefiero las torrijas de pan de miga prieta o candeal porque cuando alcanza su óptimo de remojo, queda tierno y jugoso, pero manteniendo su consistencia de forma que la torrija no se desmenuce al sujetarla, sin hacer necesario usar los cubiertos.

La textura de estos panes de las torrijas modernas, es a veces magnífica pero en otras, se llegan a cargar tanto líquido que la miga cremosa se puede convertir en una papilla de textura blandengue que no me resulta nada agradable.

b) El líquido de remojo

También suele haber creatividad en los líquidos en los que se remoja el pan, que pueden ser desde infusiones, licores, zumos de frutas, otros lácteos o incluso bebidas alcohólicas.

Torrijas Modernas Odio

Los lácteos se pueden sustituir por líquidos similares como horchata, leche de coco o batidos, y estos pueden ser una buena variación para sustituir el sabor habitual de la leche infusionada con azúcar y canela. Es importante no pasarse con el dulce, ya que muchas de las torrijas modernas, al final resultan empalagosas.

Otros líquidos de remojo, son complicados de usar ya que enmascaran el sabor de las torrijas -por ejemplo cuando usamos zumo de maracuyá o de mango para humedecer el pan-, ya que la potencia de estos líquidos tapa el resto de sabores que lleva esta preparación.

c) La técnica de cocinado de la torrija

Caramelizando Soplete

En cuanto a la técnica, las torrijas modernas habitualmente no se fríen -quizás para reducir su carga calórica o por tendencia o moda-, sino que normalmente se hacen a la plancha o bien caramelizando la torrija con el soplete de cocina. También se pueden hacer en el horno convencional o incluso en el microondas. Lo que está bastante generalizado es que las torrijas modernas no suelen llevar huevo.

A mí me gustan más las torrijas hechas tras freírlas en la sartén, y me gustan también las torrijas caramelizadas en la plancha o con soplete, pero sin duda la textura con "mordida" de las primeras es mucho más interesante que la segunda, que cuando no queda algo correosa por falta de líquido, se pasa de húmeda si se ha excedido el tiempo de remojo.

d) Aspecto visual

Nunoss

Es frecuente en la torrija moderna el recurso al trampantojo, haciendo torrijas que se asemejan a una tapa de morcilla o una tapa de foie, como las que podéis ver de la pastelería Nunos de la que también hemos tomado la foto del surtido de torrijas de su colección de 2013.

Dejando a un lado lo realista de estas creaciones y valorando indudablemente su imaginación y creatividad, para mí el aspecto que debe tener una torrija no debe hacernos olvidar lo que es, una receta de aprovechamiento del pan duro.

Menos azúcar por favor, la torrija no debe ser algo empalagoso

Casi todas las torrijas modernas abusan de los recubrimientos, glasas, cremas, frosties y otros baños. Este recurso, si bien pueden hacer apetecible y tentador este bocado de Semana Santa, esconde un exceso de azúcar, que además de insano, no aporta nada a la receta de la torrija.

Por cierto, igual me ocurre con la cobertura de los cupcakes, -totalmente prescindible en mi opinión- frente a las tradicionales magdalenas y muffins comunes, sin ese exceso de azúcar y mantequilla.

e) Decoración y acompañamientos de la torrija moderna

Emplatado

Finalmente, en cuanto a los acompañamientos, una torrija moderna -en especial en restaurantes- ya no es un plato sencillo, sino que se presenta decorado con otros ingredientes como por ejemplo una quenelle de helado, unos frutos rojos, cremas o salsas, hojas de hierbabuena o cualquier otro tipo de elementos accesorios.

A veces hacen que nos olvidemos del origen humilde de la torrija, ya que este plato hoy se ha convertido en un plato de alta repostería en especial en los establecimientos especializados que nos ofrecen cada Semana Santa sus "originales" dulces y entre ellos las torrijas.

Entre esas salsas y cremas o el tradicional espolvoreado de azúcar y canela, lo tengo clarísimo. Sin duda elijo el "rebozado" final de azúcar y canela, el que tiene el sabor más auténtico y me lleva a mis mejores recuerdos cuando iba a casa de mis abuelos en las vacaciones.

Torrija Con Azucar

Evidentemente es un tema de gusto, y también un tema de curiosidad. Desde luego a mí me gustan mucho más las torrijas clásicas, en especial las torrijas de leche presentadas en seco, con azúcar y canela, recién hechas, aún calientes...

Tanto me gustan las torrijas, que intento probar otras variedades, para ver si alguna me conquista. Incluso cada año, yo mismo pruebo a hacer una o dos recetas nuevas. Así, mi relación con las torrijas modernas es de odio eterno pero con mente abierta, dispuesto a darles una oportunidad de redimirse. Entre tanto, mi elección es para las torrijas clásicas, que son las que verdaderamente me hacen feliz.

En Directo al Paladar | Torrijas de leche y Baileys. Receta
En Directo al Paladar | Torrijas rellenas de Nutella. Receta
Imágenes | Wikimedia Commons | Pastelería Nunos

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos