Lavar los platos es, para muchos, la tarea doméstica más tediosa, especialmente cuando no se tiene lavavajillas y las piezas se acumulan en la cocina. Sin embargo, existe una técnica que optimiza el tiempo, el agua y el esfuerzo de una manera sorprendente: el uso de un tazón de agua jabonosa.
Es eficiencia en un recipiente pequeño. La clave del método es la preparación del espacio y los materiales. En lugar de mojar cada plato, vaso, taza, cubiertos, etc individualmente o verter detergente directamente en la esponja cada dos minutos, el proceso es mucho más simple:
- Elegir el recipiente adecuado: con un tazón mediano de cerámica es suficiente. Lo importante es que tenga el peso necesario para no volcarse y un tamaño que no sature el fregadero. Mantenerlo siempre a mano es más fácil para una estación de lavado lista para actuar.
- Preparar la mezcla: añadir un chorro generoso de jabón para platos y llenar tres cuartos del tazón con agua tibia. Al sumergir la esponja, esta se mantiene siempre cargada de espuma y humedad, eliminando la necesidad de mojar el plato antes de frotar.
- La herramienta: elegir esponjas con una parte abrasiva permite que la mezcla jabonosa penetre mejor y arrastre la suciedad sin esfuerzo adicional.
Eso sí, es importante mantener el agua "activa". No hay que esperar a que el tazón esté vacío; es mejor refrescar el agua y añadir más jabón en cuanto se ensucie. Adoptar esta técnica agiliza el flujo de trabajo en la cocina ya que, al tener la esponja siempre lista, el proceso de enjabonado se vuelve continuo y rítmico, reduciendo el tiempo de exposición al agua y resolviendo de forma inteligente este problema cotidiano.
Imagen | freepik
En DAP | Cómo desatascar el fregadero con vinagre caliente sin usar otros productos
En DAP | Ni sal ni bicarbonato: este es el truco más fácil para desatascar el fregadero en segundos