Esta receta salió un poco de casualidad. Me habían quedado varias láminas de masa de rollitos después de hacer lumpias y me daba pena tirarlas. También tenía mole poblano congelado, que suele pasar cuando haces mole casero porque al final preparas bastante cantidad. La idea era básicamente gastar cosas que ya tenía por casa antes de volver a comprar más.
Mientras la hacía pensé bastante en otras recetas de tartas saladas como la pastela marroquí de pollo o algunos börek turcos.
Al final la lógica es parecida: varias capas finas de masa envolviendo un relleno potente. Aquí simplemente cambié la masa filo por la de rollitos, y la verdad es que funcionó bastante bien para algo tan improvisado, pero con masa filo de supermercado quedará igual de rica.
El pollo y el mole se pueden sustituir por cualquier resto de guiso de carne, ya sea un rabo de toro o unas carrilleras.
Empecé colocando las láminas de masa sobre una bandeja de horno, dejando que sobresalieran un poco por los laterales. Algunas las corté para adaptarlas mejor y cubrir toda la base. Fui haciendo capas hasta usar toda la masa, intentando que quedase más o menos uniforme.
Entre cada capa pincelé un poco de aceite para que luego se dorase bien en el horno. También se puede usar mantequilla derretida, pero yo esta vez lo hice con aceite.
Por otro lado, pelé un boniato y lo cociné en la airfryer unos 20 minutos a 180 grados con un poco de aceite y sal. Reservé algunos trozos para poner luego por encima al final. También cocí dos pechugas de pollo durante unos 20 minutos y luego las desmenucé.
Cuando estuvo todo listo, mezclé el pollo, el boniato y el mole poblano hasta conseguir un relleno bastante espeso. Lo repartí sobre la masa. La tarta fue al horno unos 25 o 30 minutos a 180 grados, hasta que la masa quedó dorada y algo más crujiente.
Para terminar añadí por encima los trozos de boniato reservados, cebolla morada cortada fina, queso feta desmenuzado y un poco de perejil fresco antes de servir.
Con qué acompañar
Puedes servir esta tarta salada con pico de gallo, un poco de aguacate o incluso una cucharada de yogur natural o crema agria por encima.
En DAP | Tarta fácil de verduras con masa filo: receta vegetariana ligera y crujiente