La idea de aprovechar el líquido de un frasco de encurtidos para marinar pasta puede parecer extraña, pero no lo es. En realidad, es un truco sumamente práctico que se ha vuelto muy popular en TikTok para preparar platos fríos de pasta.
La pasta funciona como una esponja que absorbe rápidamente ese fondo de acidez, sal y especias que suele quedar en el tarro. Para que funcione, lo ideal es cocinar la pasta un minuto menos de lo habitual, dejarla enfriar por completo y recién ahí introducirla en el frasco. Con dejar el frasco en la nevera entre 30 y 45 minutos es más que suficiente para impregnar cada bocado con un toque avinagrado.
En esta ocasión, yo aproveché el líquido de unos encurtidos caseros de cebolla que tenía en casa, pero el truco funciona exactamente igual con cualquier tarro del supermercado, ya sea de pepinillos, aceitunas o guindillas.
Hervir la pasta en abundante agua con sal hasta un minuto menos de lo indicado por el fabricante. Escurrir bien y dejar enfriar a temperatura ambiente.
Introducir la pasta fría dentro del frasco con el jugo de los encurtidos hasta que quede cubierta por el líquido. Cerrar el frasco y dejar reposar en la nevera durante 30 a 45 minutos para que absorba el sabor.
Mientras tanto, tostar las nueces en una sartén a fuego medio durante unos minutos, dejar enfriar y picar groseramente.
Sacar la pasta del frasco, escurrirla y servirla en un plato. Añadir las cucharadas de aceite de oliva virgen extra para darle brillo y equilibrar la acidez del vinagre. Terminar incorporando las nueces tostadas, el perejil picado y la pimienta negra molida. Integrar con suavidad.
Con qué acompañar la pasta encurtida
Diría que para complementar la frescura de esta pasta, una ensalada verde crujiente con vinagreta de mostaza y miel o unas verduras asadas al horno serán ideales.
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