Aunque es muy similar al pico de gallo mexicano, tiene su propia identidad y características. El chismol es una guarnición fresca y crocante, propia de la cocina de Centroamérica, especialmente en Honduras.
Consta de ingredientes crudos como tomate, cebolla y chile dulce, todos picados finamente, y se marina con abundante zumo de lima, sal y pimienta. A diferencia quizás de otras salsas que necesitan de estar procesadas, su principal atractivo es la textura y claridad de cada ingrediente picado a mano.
Lavar los vegetales. Cortar el tomate, la cebolla y el pimentón verde en cubitos uniformes y llevar a un cuenco. El chismol se disfruta más cuando todos los ingredientes entran en una sola cucharada. Agregar el cilantro picado. Exprimir las limas directamente sobre la mezcla. Agregar sal y pimienta al gusto. Aunque se puede comer de inmediato, hay quienes optan por reposar en el frio unos 10 a 15 minutos. Esto permite que los jugos se mezclen y la cebolla se suavice un poco con la acidez.
Con qué acompañar el chismol
Por su frescura y acidez son ideales para equilibrar la grasa de alimentos como el pescado frito, los tacos e incluso para disfrutar de forma sencilla como un snack con chips de tortilla.
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