Hablar de pizza napolitana en España sin mencionar a los cocineros Rafa Panatieri y Jorge Sastre, del restaurante barcelonés Sartoria Panatieri, sería como hablar de Copas de Europa y no decir Real Madrid.
El binomio, que se conoció durante su estancia en El Celler de Can Roca, cambió hace unos años la alta cocina por algo más terrenal, pero no por ello menos sofisticado, elevando los niveles de la pizza napolitana en Barcelona. Tanto, que Sartoria Panatieri está considerada no solo una de las mejores pizzerías de España, sino también de toda Europa.
No es una forma de hablar. Sartoria Panatieri se consolidó como una de las grandes referencias europeas al ser elegida mejor pizzería de Europa en 2023 por 50 Top Pizza —año en el que también recibió premios a la mejor pizza y a la sostenibilidad—, y desde entonces se ha mantenido en la parte alta del ranking: segunda en 2024 y tercera en 2025. Por si fuera poco, figura también en el Top 50 Pizza World y ha sido reconocida en The Best Pizza Awards, avales variados que garantizan su presencia entre las mejores pizzerías del mundo.
Masas artesanales, embutido casero –que ellos mismos se han preocupado de elaborar y elevar a un nivel digno de la mejor charcutería– y una metodología estricta han convertido sus pizzas no solo en algo sabroso, sino también en un formato de negocio por el que pasan más de 500 personas al día en Barcelona.
En sus dos establecimientos han hecho de Sartoria Panatieri un universo de pizzas, embutidos y disfrute al que no se resisten ni los barceloneses ni los turistas. Pero, inquietos como no podía ser menos, el binomio también montó su pequeño asador en el barrio de Gràcia: el restaurante Brabo.
Otro de esos lugares infalibles donde, con apenas 35 plazas, hacen auténticas virguerías en torno a la parrilla: desde los panes hasta las carnes, pasando por los embutidos, la mantequilla y las verduras. Un proyecto que también se ha consagrado como uno de los restaurantes de referencia en la ciudad y donde incluso el Sol Repsol ya brilla en su puerta.
Y como no hay tres sin cuatro —porque Sartoria Panatieri tiene dos tiendas en Barcelona—, el tándem Panatieri-Sastre ha decidido ir otra vez más allá. Ahora, tras haber dominado el arte de la pizza napolitana, se han planteado abrir una nueva vía: la de la pizza romana.
Romo, el templo de la pizza romana en Barcelona
Situada a muy poca distancia de la plaza de Francesc Macià, Romo, que así se llama el establecimiento, abre una nueva senda de pizzas y sabor en Barcelona con un formato que, explica Rafa Panatieri, “tiene también posibilidades de seguir creciendo”. Disponible tanto en delivery como en la propia pizzería, Romo se adentra en un universo que hasta hace unos años parecía impensable para ellos: el de buscar otras pizzas distintas en su concepción.
No ha sido fácil ni rápido. Tenían que encontrar un local que, además, tuviera suficiente capacidad como para abastecer al mismo tiempo el delivery y el servicio en el propio restaurante. Y, a partir de ahí, crear un concepto que no fuera igual que Sartoria Panatieri, ya no solo por el estilo de pizza, diametralmente opuesto, sino por todo lo que lo rodea.
La porchettata, con patatas chips, alioli y porchetta es, posiblemente, una de las mejores pizzas de España.
En Romo se habla de pizza romana: más fina, más crujiente, más crocante y con otro tipo de ingredientes, cocinándose algo más de lo que se cuecen las típicas pizzas napolitanas que sirven en Sartoria Panatieri. No es simplemente cambiar la fórmula; es también cambiar el concepto y buscar ingredientes distintos, pero sin dejar de lado ese carácter artesanal que, explica Rafa Panatieri, “creo que es lo que nos diferencia”.
La pizza Butifarra no miente- lleva butifarra, escarola y queso Serrat ahumado
En la carta de Romo aparece una docena de pizzas con las que juegan con sabores clásicos de la cocina italiana. Por ejemplo, una en la que figuran berenjenas fritas y una salsa de tomate que, explica Rafa, “se parece a la clásica pasta alla Norma”. También hay margen para pizzas más reconocibles, como una versión de la clásica marinara, y para juegos golosos como la pizza de quesos, en la que hacen una mezcla de quesos catalanes rematada con un toque de miel.
Allí también está la estrella indiscutible del baile: una pizza con nombre y apellido y con la que han dado una campanada tremenda. La Porchettata, en la que los protagonistas son el queso, unas patatas chips súper crujientes y muy finas, alioli y porchetta que ellos mismos elaboran.
Con berenjena frita, ricotta y albacaha, emula a la clásica pasta alla norma.
Aunque todo parezca ir a contrasentido, se convierte en una de las pizzas más fascinantes que he probado en mucho tiempo. Y viviendo en Madrid, me arrepiento de no estar más en Barcelona, porque una vez que pruebas la Porchetta no quieres volver atrás.
Sin pretensiones de alta cocina, Romo se plantea como un espacio en el que comer bien y barato por apenas 25 euros, disfrutando de pizzas de altísima calidad y rematando la jugada con vinos por copas originales y divertidos para una pizzería de este calibre.
Y, cómo no, con los postres clásicos con los que Panatieri y Sastre ya acompañan a la Ciudad Condal, como ese tiramisú que también es ineludible.
Romo
- Dónde: Carrer de Buenos Aires, 28, Eixample, 08036 Barcelona
- Precio medio: 25 euros.
- Horarios: de lunes a domingo de 13:00–15:30 y de 19:30–23:00
- Reservas: en su web.