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Probamos el nuevo servicio “Listo para Comer” de Mercadona: la paella lleva guisantes, pero va a petarlo

Probamos el nuevo servicio “Listo para Comer” de Mercadona: la paella lleva guisantes, pero va a petarlo
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Hace casi un año, Mercadona inauguraba en uno de sus supermercados, en Burjassot (Valencia), su servicio de comida para llevar, bautizado como “Listo para comer”.

Es esta una de las grandes apuestas de la cadena valenciana, pero, como es costumbre en la compañía, se ha ido implementando de forma escalonada por todo el territorio, y no ha sido hasta hace unas semanas cuando el servicio ha llegado a plazas como Madrid.

Allí visitamos, un viernes por la tarde, el recién reformado Mercadona de la calle López de Hoyos. Mientras nos acercamos al supermercado nos cruzamos a decenas de personas con bolsas de Listo para Comer. Sin duda hay expectación por lo que puede aportar Mercadona a un servicio que lleva décadas presente en la mayoría de grandes supermercados, pero al que se espera que Roig y compañía den una vuelta de tuerca.

Pasta Fresca La pasta se prepara al momento en menos de cinco minutos.

Y así es. Aunque Listo para Comer ofrece los platos típicos de los servicios de comida para llevar de toda la vida –paella, albóndigas, croquetas, lentejas, pollo asado, lasaña…–, complementa estos con comidas preparada al momento –pasta fresca y pizza–, un servicio de bocadillos y hamburguesas calientes, sushi y un completo bufet de ensaladas, así como bebidas frías y café. Todo ello a un precio difícil de superar. Se come perfectamente por menos de seis euros.

Bocadillos Junto al espacio de platos preparados hay también mostradores con hamburguesas, bocadillos y sushi.

Comida lista en 5 minutos

Pasa media hora de las tres de la tarde, un viernes 2 de agosto, cuando muchos en Madrid están ya de vacaciones, pero aún así tenemos a cinco personas por delante que esperan para pedir su comida. Cogemos nuestro número (como en cualquier servicio de pescadería o carnicería) y esperamos menos de diez minutos para ser atendidos.

El menú cuenta con un total de 35 platos distintos que, además, varían según las regiones. En Madrid, por ejemplo, se sirve paella mixta (con mejillones, pollo, gambas y guisantes), algo impensable en Valencia, donde sí se sirve la paella ortodoxa. También aquí encontramos callos, pero no canelones, que solo se ofrecen en Cataluña.

Barra La mayoría de los platos están refrigerados, pero pasta, pizza, bocadillos y hamburguesas se ofrecen calientes.

Para nuestra primera visita optamos por probar la paella mixta, un plato de pasta fresca y uno de los bocadillos recién hechos. Solo debemos esperar unos cinco minutos para que preparen la pasta –unos fiocchi de queso y pera, que hemos elegido entre seis variedades–, que se cuece al momento y se prepara con la salsa escogida –pesto, boloñesa, carbonara o trufa– y queso Grana Padano rallado. También cogemos un par de cervezas frías y una botella de agua.

Ticket La multa.

Lo primero que sorprende de Listo para Comer, y el que es sin duda su punto más fuerte, es el precio. En total, nos gastamos 12,90 euros, y casi no podemos acabar con la comida entre dos personas.

La ración de paella (muy abundante) cuesta 4 euros, la pasta fresca 4,50 euros y el bocadillo –un serranito recién hecho– 3,50 euros. Mención aparte merece la bebida: los botellines de cerveza valen 30 céntimos, el mismo precio que tiene la botella de agua. El café cuesta un euro.

Comedor2 El propio Mercadona cuenta con todo lo necesario para comer in situ.

Comer en el propio Mercadona

Tras recoger nuestra comida hay que pasar por la caja convencional a pagar, pero no es necesario ir a casa para hincarle el diente a nuestra compra. Los Mercadona que se han reformado para incluir el nuevo servicio cuentan además con una pequeña zona de comedor.

En este Mercadona en concreto, el comedor cuenta solo con cuatro espacios –que seguro estarán hasta arriba cuando vuelva todo el mundo al trabajo–, un microondas, así como menaje y servilletas.

Serraito La versión Mercadona del clásico serranito.

Mientras calentamos la paella, probamos el serranito, una versión sui géneris del clásico bocadillo andaluz, que además de lomo, jamón serrano, pimiento verde y tomate (los ingredientes originales del bocadillo) incluye queso. Lo cierto es que se nota recién hecho, el pan está crujiente y el contenido jugoso. No está igual que un buen serranito de bar, pero es más que decente.

Pasta Pasta rellena de queso y pera, con pesto y queso Grana Padano.

Seguimos con la pasta: unos fiocchi rellenos de queso y pera. Se trata del típico plato de pasta fresca que uno podría hacerse en casa. La salsa de pesto no es para tirar cohetes (nos resulta algo grasienta), pero el conjunto, con la pasta en su punto y el queso rallado, está rico.

Por último atacamos la paella mixta (en la foto de apertura), de ingredientes y aspecto muy similares a las de cualquier paella de bar de España. Pero lo cierto es que es mucho más barata y está más rica que la mayoría de paellas de menú del día. Algo que no dice mucho de la paella de batalla, pero que sin duda coloca a Mercadona como un serio competidor de los restaurantes de menú. El arroz está en su punto, es muy sabroso, y tanto el pimiento como el pollo tienen color de haber sido bien fritos. Por cuatro euros es más que sobresaliente.

Comedor El comedor es pequeño, pero hace el apaño si se come solo o en pareja.

Una pega: el reciclaje

Aunque, como nos explica Mercadona, los envases en los que se sirve la comida están fabricados con materiales reciclables, como la caña de azúcar, el cartón o el papel, echamos en falta en la zona de comedor papeleras en las que se separen los diferentes residuos.

Al menos en el Mercadona de López de Hoyos, el espacio cuenta con una sola papelera, en la que acaban todos los residuos: la comida sobrante, los envases, e, incluso, los botellines de vidrio. Y es que no hay otro lugar en el que depositar estos.

Al margen de este detalle, que esperemos sea subsanado, el servicio de comida para llevar de Mercadona no puede más que recibir un notable alto. Todo lo que probamos estaba rico y lo que dejamos en el tintero tenía muy buena pinta.

Ensalada Bufete El bufete de ensaladas es otra de las fortalezas de la propuesta.

Habrá que esperar para ver cómo funciona el servicio en septiembre, cuando sin duda la demanda será mucho mayor, pero de momento estamos ante una propuesta que sin duda será un éxito.

Aunque echamos en falta algún plato más de verdura, no cabe duda de que Mercadona da a sus clientes lo que piden. No en vano la iniciativa parte de un completo estudio sobre los platos que más interesaban al público, y el trabajo con con más de 80 proveedores especialistas. Toda la iniciativa parte, de hecho, según Mercadona, de las peticiones de los clientes que pedían que el popular batch cooking -la cocina por lotes-, se pudiera llevar a cabo sin tener que estar cocinando todo el domingo. Quería, en definitiva, que el supermercado les llenara los tupper.

El nuevo servicio se encuentra ya en 124 tiendas de distintos puntos de España y el objetivo es acabar 2019 con la nueva sección en más de 250 supermercados.

Son unas cifras que asustan, sobre todo al sector de la hostelería. Pero esa es otra historia (de la que hablaremos en breve).

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