El lejano Oeste siempre ha tenido algo de mito exagerado, de película donde todo es más intenso de lo normal y la vida es ruda. Ahora ese imaginario aterriza en carta con la nueva propuesta de Burger King, que ha decidido jugar a lo grande con una hamburguesa que mezcla más conceptos de los habituales.
La llaman Wild Ranch y no se anda con medias tintas. La base ya marca la diferencia: pan de maíz en lugar del clásico, una elección poco frecuente en este tipo de productos. A partir de ahí, la receta suma ingredientes que, sobre el papel, parecen sacados de sitios distintos.
Con nachos dentro
Lleva salsa ranch, bacon, cebolla crujiente y un añadido que rompe del todo la lógica habitual: nachos dentro de la hamburguesa. Sí, como suena. El objetivo es añadir textura y ese punto crujiente que no suele estar en este tipo de combinaciones.
La proteína se mantiene dentro de lo reconocible. Se puede elegir entre carne a la parrilla (en una o dos piezas) o pollo crujiente, lo que permite ajustar la intensidad según el momento o el apetito. La idea de fondo sigue siendo la personalización, una línea que la marca lleva tiempo reforzando.
Estética de cine
En términos de concepto, la campaña juega con ese salvaje oeste llevado al extremo: sabores contundentes, combinaciones poco contenidas y una estética que mezcla lo cinematográfico. No es una hamburguesa discreta, ni parece querer serlo.
Sobre el precio, en plataformas de envío a domicilio el precio del menú Wild Ranch (con dos lomos de pollo o ternera) se sitúa en 14,85 euros incluyendo bebida y patatas.
La Wild Ranch estará disponible por tiempo limitado en los restaurantes de Burger King en España, además de en sus canales de pedido a domicilio y AutoKing.
En paralelo, y como es habitual, la marca acompaña el lanzamiento con una campaña visual inspirada en las películas de este género, con un spot breve pensado para reforzar la idea de intensidad y exceso: si algo deja claro esta hamburguesa es que aquí no se ha venido a jugar sobre seguro.
Fotos | Burger King