Hasta hace no muchos años, nuestra vida salsera no era tan variada como es ahora. Mayonesa, mostaza y kétchup eran la trinidad con la que rara vez salíamos, hasta que la cultura gastronómica estadounidense insistió en más y más salsas, en especial con una de sus fórmulas reina: la salsa barbacoa.
Perfecta para carnes y para las parrilladas del verano, la salsa barbacoa tiene al mismo tiempo matices dulces, ácidos y, en ocasiones, ligeramente picantes y, como es lógico, ahumados.
Por eso, es ideal para utilizar al aire libre, sobre todo en perritos calientes y hamburguesas, aunque no solo. Precisamente, tomamos prestado un truco del chef Dani García, sacado del recetario Cocina en casa como Dani, donde compartió una fórmula muy elemental para tunear la salsa barbacoa en casa y que, como definió, "lo une todo".
En este caso, es el complemento de un wrap de salchicha crujiente que, en cierto modo, es la evolución natural de un perrito caliente, donde el chef incluye dentro de los clásicos panes de wrap a una salchicha grande, algo de lechuga, pepinillos agridulces, un poco de cebolla morada y queso rallado.
El remate salsero se lo pone con lo que define como una "salsa barbacoa tuneada" y que es muy elemental, pero que va bien para unir dulce, picante, ahumado, ácido y meloso al mismo tiempo.
Cocina en casa como Dani (Espasa Gastronomía)
Sencilla a más no poder, la forma en la que recomienda darle una vuelta de tuerca a la fórmula es, simplemente, añadiendo a una salsa barbacoa que ya nos guste, una cucharada de mayonesa, una cucharadita de mostaza de Dijon, otra cucharadita de miel y unas gotas de zumo de lima.
Lo único es mezclar bien los ingredientes "hasta que quede cremosa" y equilibrada, siendo perfecta para acompañar todo tipo de carnes, pues también le iría bien al pollo, al pavo o a unas chuletas de cerdo.
Imágenes | Julia Filirovska / cottonbro studio
En DAP | Dani García, chef, sobre usar nata en la carbonara: “Está para ayudarte, no para ahogar la pasta”