Compartir
Publicidad
Publicidad

Las conservas, signo cultural ancestral.

Las conservas, signo cultural ancestral.
Guardar
7 Comentarios
Publicidad
Publicidad

RRR, reciclar, reutilizar, reducir gastos. Ésta máxima tan actual en nuestros días, ha formado parte de la cultura ancestral durante siglos, acaso sin saberlo los propios partícipes de tan singulares actos. De toda la vida, ha habido ingredientes predominantes en ciertas épocas del año, tomates, pimientos, habichuelas y calabacines en verano; hojas verdes en invierno; castañas y membrillos en otoño y flores en primavera.

Nuestras madres, abuelas, bisabuelas, etc., han hecho ristras de pimientos toda su vida. Han conservado tomates de diferentes maneras, han ensartado las habichuelas verdes, han fileteado y colgado al sol los calabacines. En los guisos de todo el año, se ha utilizado tomate seco, pimiento seco, calabacín seco, patatas y maíz, cultivados en verano. Me gustaría pensar que en la actualidad hemos aprendido la lección, y cada vez más seguimos los pasos de nuestras abuelas, siendo así coherentes con el ciclo natural.

Las conservas

Desde hacernos nuestra propia ropa, la pintura para pintar nuestros hogares, muebles, colchones, hacer nuestro propio jabón, cultivar aromáticas o hacer queso fresco. Son algunas de las muchas cosas que tal vez si nos lo planteáramos estaría en manos de casi todos llevar a cabo, con la satisfacción que todas ellas proporcionan al sentirte al hacerlas autosuficientes en cierta manera.

Las conservas

Pienso que lo lógico, dadas las circunstancias y la consabida “crisis”, hemos de espabilar y aprovechar los recursos de que disponemos, y aprender a hacer conservas y disfrutar con ello. Que la misma falta nos hace disponer de “material”, como disfrutar con el hecho de disponer de ello y procesarlo.

Lo contrario sería, como indica Ignatius (en La Conjura de los Necios), atentar contra la decencia y el buen gusto, claro que, él, no es un buen ejemplo gastronómicamente hablando, si reivindicativamente haciéndolo.

Las conservas

En cualquier caso, ahora que hay excedencias de tomates, de peras, de pimientos, vamos a intentar conservarlos para beneficiarnos de ellos durante todo el año. Que ese es el espíritu conservero de nuestras abuelas, las de los tarros de fritá. Una ristra de pimientos, unos tomatillos secos, congelar el exceso de habichuelas, nos hace ser coherentes y respetuosos con los recursos.

En Directo al Paladar | Cómo hacer queso fresco de cabra. Receta En Directo al Paladar | Como cultivar aromáticas en casa. La hierbabuena

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos