Angelita Alfaro, abuela cocinera: “El caldo de las judías con patatas no se tira, es una sopa buenísima para la cena”

Como experta en aprovechar al máximo los recursos en casa, Alfaro nos enseña cómo aprovechar un caldo muy barato para solucionar la cena

Judias Angelita
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Liliana Fuchs

Editor

Aunque Angelita Alfaro no publicó su primer libro de recetas hasta los 47 años, ya contaba con una larga experiencia cocinando. Y ha compartido sus conocimientos y experiencias ya en más de 25 títulos, en muchos de los cuales tiene trucos e ideas de esos tan de madres y abuelas, de aprovechar al máximo hasta el ingrediente más humilde. Porque lo que tiras de un almuerzo podría apañarte la cena, y no solo recalentando sobras.

En uno de sus títulos más simpáticos, Cocina para estudiantes, solteros, separados, divorciados, viudos y vagos (2015), con ilustraciones de Mikel Urmeneta, nos deja recetas sencillísimas con ingredientes muy de andar por casa, a menudo muy baratas para que no nos duela en el bolsillo comer bien cocinando comida casera. Personalmente creo que donde más brilla su cocina, sin duda, es aprovechando cualquier verdura que se le ponga por delante. Especialmente las de su Rioja natal, claro.

Un gran ejemplo lo tenemos en la receta de judías verdes con patatas, simplísima a más no poder, pero que sienta de maravilla todo el año, y que se puede enriquecer de muchas maneras. Ella nos indica simplemente que pongamos a cocer 1 kilo de judías verdes limpias de hebras, cortadas por la mitad a lo largo para dejarlas más finas, con cuatro patatas medianas cortadas en trocitos, en litro y medio de agua salada. Y una vez con la verdura tierna al gusto, nos avisa de que ese agua hay que escurrirla pero conservarla.

Las judías con patatas las remata pasándolas por la sartén con un aceite en el que previamente ha frito cuatro dientes de ajo, pero lo interesante es el consejo que acompaña la preparación, y que nos vendrá de perlas para solucionar el menú de la cena, o del día siguiente.

“Al caldo sobrante le podemos añadir otro ajo frito y una tacita de fideos. Dejamos hervir 10 minutos y obtenemos una sopa buenísima para la cena”.

Más fácil y barato, difícil. Siempre podemos echarle más chicha a la sopa con algún picadillo de huevo duro, o cociendo los huevos batidos directamente en el caldo caliente, aprovechando unos taquitos de jamón o chorizo que tengamos en la nevera, algunas sobras de verduras, etc. Pero solo con ese caldo vegetal, la magia de un ajo frito y unos fideos, ya nos sentará de maravilla la sopa.

Imagen | Libros Cúpula

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