El arroz chino venezolano nace de la migración cantonesa que llegó al país a finales del siglo XIX. Con el tiempo se convirtió en uno de los platos fijos de los restaurantes chino-venezolanos. El char siu original se sustituye por jamón york cortado en dados, se añade pollo y gambas, y cada casa o restaurante decide si usa una de esas proteínas, dos o las tres juntas.
En esta versión combino pollo y gambas, una de las mezclas más habituales y mantengo la salsa de soja clara y oscura para conseguir ese color tan característico del plato.
Antes de encender el fuego, dejo todo cortado y listo, la cebolla y el ajo picados, el pollo en cubitos pequeños, las gambas peladas y la cebolleta china picada.
Caliento un wok o una sartén amplia, bato los huevos con una pizca de sal y hago un revuelto suelto. Lo retiro y lo reservo aparte.
En el mismo wok, sofrío la cebolla y el ajo hasta que estén translúcidos, apenas un par de minutos. Añado el pollo y lo salteo hasta que empiece a dorarse, y a continuación incorporo las gambas, dejándolas un par de minutos más hasta que cambien de color.
Devuelvo el revuelto a la sartén y añado el arroz frío, desmenuzando bien los granos con la paleta para que no queden apelmazados. Subo el fuego al máximo y muevo con frecuencia. Cuando el arroz está bien suelto y caliente, agrego la salsa de soja clara, la salsa de soja oscura, aceite de sésamo, la sal y la pimienta, y remuevo para que el color se reparta de manera uniforme.
Para terminar, incorporo los brotes de soja y la cebolleta china picada.
Con qué acompañar el arroz chino venezolano
En Venezuela es habitual llevarlo a la mesa junto a lumpias o wantones fritos, que aportan ese contraste crujiente típico de los combos de los restaurantes chino-venezolanos.
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