La sangre encebollada es uno de esos platos tradicionales que forman parte de la cocina más auténtica. Elaborada con ingredientes sencillos y económicos, su secreto está en el sofrito de cebolla bien pochada.
Ligada a la cocina de aprovechamiento, la sangre encebollada se prepara con solo tres ingredientes: sangre, cebolla y aceite de oliva, además de condimentos como la sal y la pimienta.
Presente en distintas regiones de España, este guiso tradicional combina la sencillez de la sangre cocida –tradicionalmente, de cerdo, cordero o pollo– con el dulzor de una cebolla bien pochada, logrando un plato humilde pero lleno de sabor.
Primero troceamos la sangre de pollo al gusto. Nosotros la cortamos en daditos pequeños de manera que se cocine de forma más rápida y uniforme.
Pelamos las cebollas, y las cortamos a la mitad para volver a cortarlas en rodajas finas. Calentamos un par de cucharadas de aceite de oliva en una cazuela, y pochamos la cebolla durante 10 minutos a fuego suave. Agregamos la sangre de pollo y seguimos cocinando a fuego medio unos 15 minutos.
Retiramos del fuego, sazonamos al gusto, y servimos.
Con qué acompañar la sangre encebollada
Si vamos a servirla de aperitivo, podemos acompañarla de unos picos de pan o unas patatas chips. En caso de servirla como plato principal, nuestra recomendación es servirla con patatas fritas o con un poco de arroz basmati cocido.
En DAP | Mollejas a la plancha
En DAP | Hígado encebollado