El waterzooi es uno de los platos más conocidos de la cocina flamenca, un guiso tradicional que originalmente se preparaba con pescado de río y que con el tiempo encontró en el pollo una de sus versiones más populares.
La clave está en cocinar la carne lentamente junto a verduras como puerro, zanahoria y apio, en un caldo que después se liga con nata y yema de huevo para conseguir una salsa suave y aterciopelada.
Pelamos y picamos finamente la cebolla, el apio y el puerro. Pelamos y cortamos la zanahoria en rodajas, y pelamos y cortamos en dados la patata.
Derretimos la mantequilla y sofreímos la cebolla, el apio y el puerro 5 minutos. Incorporamos el pollo, el laurel y el tomillo. Vertemos el caldo, añadimos sal, y cocinamos a fuego medio 20 minutos.
Agregamos a la cazuela la patata y la zanahoria, y cocinamos 15 minutos. Batimos la yema con la nata, agregamos un poco de caldo, y removemos con las varillas.
Apartamos el guiso del fuego y vertemos la mezcla de yema. Ajustamos de sal, añadimos el perejil picado y servimos.
Con qué acompañar el waterzooi de pollo
Además de servir este guiso con guarniciones de pasta o arroz, acompáñalo de unos espárragos verdes a la plancha o unas judías verdes a la mantequilla.
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