Jordi Cruz, chef: “El pollo frito más crujiente no se hace con aceite, sino con almidón de patata, harina y 50 mililitros de vinagre”

Es la fórmula para que quede más crujiente y jugoso, al estilo coreano

Jordi Cruz Pollo Frito
Facebook Twitter Flipboard E-mail
jaime-de-las-heras

Jaime de las Heras

Editor Senior
jaime-de-las-heras

Jaime de las Heras

Editor Senior

Pocos platos resultan tan tentadores y fáciles de hacer como el pollo frito. Receta clásica de la cocina española, la realidad es que es un plato que iguala a todo el mundo: gusta tanto a niños como mayores.

Sin embargo, normalmente pensamos que el secreto de un pollo frito bien crujiente, dorado y jugoso va a estar en la fritura o en el tipo de aceite que utilicemos.

Nada más lejos de la realidad, a tenor de unas declaraciones del chef Jordi Cruz, al que ponemos cara por su papel como jurado en el programa Masterchef, pero que aparte tiene dos restaurantes en los que suma hasta cuatro estrellas Michelin como son AbAC y Angle.

En un vídeo que colgó en su canal de Youtube, compartiendo cartel con la también cocinera María Lo, una de las concursantes de Masterchef, Jordi Cruz dejó una fórmula para preparar pollo frito rebozado muy similar al karaage japonés, conocido por ser bastante crujiente y, al mismo tiempo, muy tierno.

Por eso, las recomendaciones de Jordi Cruz además no solo van a utilizar contramuslos de pollo deshuesados, sino a utilizar una mezcla de harinas, en este caso para el rebozado, donde mezcla a partes iguales el clásico almidón de patata con harina de trigo blanco.

El resultado, según Cruz, permite tener un rebozado más uniforme, más crujiente y que permanezca mejor tras la fritura. Además, le aporta un toque extra a la mezcla, sazonándola con polvo de curry japonés, pimentón ahumado, ajo en polvo, sal y un poco de levadura química, que ayudará también en la fritura.

Pero no es simplemente un rebozado, sino una tempura. Hay que añadir agua a esa mezcla, hasta tener una textura líquida que no sea pastosa, pero sí lo suficientemente espesa como para dejar el pollo allí durante al menos un par de horas, en la nevera, para luego freírla.

Pasado ese tiempo, se puede freír el pollo. Simplemente, se saca el bol de la nevera, se escurren ligeramente las piezas de pollo y, ahora sí, se pasan por la mezcla de harinas que hemos reservado al principio y se fríe hasta que queden crujientes.

Imágenes | Nadin Sh

En DAP | El truco del chef Jordi Cruz para recuperar las hojas mustias de las lechugas: "Tienes que combinar agua templada con agua helada"

En DAP | El truco de Jordi Cruz del doble papel para que el aguacate y el guacamole no se pongan marrones: "Hay que evitar que se evapore el agua"



Inicio