Allí donde Mercadona percibe un nicho de consumo, entra. Ahora, en un momento en que la nutricosmética y la nutrición en general está al alza, la compañía valenciana entra de lleno con un concepto que lleva años pululando entre deportistas y gimnasios y que ahora, desde hace un tiempo, también salpica al gran público: la creatina.
Suplemento entre los más populares dentro de la nutrición deportiva, la creatina es un producto bastante estudiado científicamente del que se sabe, por ejemplo, que favorece el crecimiento muscular, puesto que permite entrenamientos más intensos.
Virtudes que no pasan desapercibidas más allá de los deportistas; está demostrada su eficacia en la prevención de pérdida de masa muscular en personas mayores y ahora, además, está empezando a verse también como un aliado de la salud cognitiva, especialmente en la mejora de la memoria y del rendimiento mental.
Ahora llega a los lineales del supermercado y un tecnólogo de alimentos como Mario Sánchez ha diseccionado en su cuenta de Youtube el producto en cuestión a que califica como "decepcionante".
Primero porque, en sus palabras, la creatina de Mercadona, fabricada por la empresa Ynsadiet, carece de dos de los sellos más habituales en este tipo de suplementos como son Creapure y Creavitalis, que avalan creatinas donde se advierte una mayor calidad de la materia prima.
Qué hay en el bote de creatina de Mercadona
Más allá de ello, no es solo la cuestión de carecer de ese sello, sino que tampoco tiene "solo creatina monohidrato, que sería lo deseable", según Aitor Sánchez, sino que también tiene fósforo, calcio y creatina fosfato cuando, según el aval científico, los máximos beneficios de la creatina se obtienen por el monohidrato.
El fosfato de creatina, por su parte, no está tan respaldado en términos clínicos y, en este caso en concreto, la aparición de fósforo y calcio no aportan en este caso particular nada relevante y que "podemos consumir con otras fuentes", lo cual considera que es una "medida para abaratar el producto".
El bote de creatina de Mercadona, fabricando por Ynsadiet.
Valiéndose de las matemáticas y la información nutricional, Sánchez explicaba también que en el clásico cacito de 4,2 gramos que aparece referenciado, se obtienen tres gramos de creatina, por lo que considera que la cantidad real de creatina que hay en el envase ronda el 70% o 71%, lejos de otros suplementos de creatina donde sí se alcanza el 100%. Además, insiste, "no podemos saber qué cantidad corresponde a creatina monohidrato y creatina fosfato".
Por un precio de ocho euros los 200 gramos, significa que rondamos los 40 euros el kilo, pero teniendo en cuenta que no todo es creatina, es decir: alrededor de 57 euros el kilo para un producto que, considera, "con mucha incertidumbre" ante la carencia de sellos que lo avalen y el desconocimiento sobre el porcentaje de ingredientes que hay en él.
Imágenes | Mercadona / Mario Sánchez