Calabacín, longaniza de Huesca y queso Idiazábal vasco: los tres elementos que necesitas para hacer estos fritos irresistibles para el aperitivo

Un frito tan fácil como doméstico que gusta a todo el mundo

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Jaime de las Heras

Editor Senior
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Jaime de las Heras

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El calabacín presume con soltura de ser, seguramente, la hortaliza que mejor fríe y más juego nos puede dar cuando la rebozamos. Un hito que no nos viene nada mal en verano, cuando damos salida a esta humilde cucurbitácea que, en ocasiones, tenemos muy al alcance de la mano.

Salir de la crema de calabacín y de las ensaladas es más fácil de lo que creéis, igual que utilizarlos para dar salida a este aperitivo un poquito gocho, pero que nos vais a aplaudir, donde vamos a poner en la misma ecuación al calabacín, a una buena longaniza de Huesca y a un poco de queso idiazábal.

Si no tenéis longaniza de Huesca no pasa nada, vale absolutamente cualquier longaniza curada que tengáis por casa –también un fuet o un salchichón–. Y si no tenéis Idiazábal ahumado, tampoco pasa nada. 

Con que utilicéis cualquier otro queso de oveja que sea un poco maleable, que funda correctamente y que no sea demasiado curado, perfecto. También valen otros quesos que no sean de oveja, pero aquí agradecemos ese plus de intensidad que dan.

A partir de ahí, se acabó la lista de la compra. Pelamos los calabacines y los cortamos en rodajas de unos 7 milímetros y los freímos por tandas hasta que queden dorados. Los escurrís en papel absorbente, salpimentáis un poco y reserváis.

Aparte, preparamos nuestro rebozado con dos boles: huevo batido y harina de trigo. Y tras esto, cortamos la longaniza en rodajas finas, igual que el queso, procurando que sean rodajas más pequeñas que las del calabacín, porque luego vamos a hacer una suerte de montaditos.

Cuando ya están todos los ingredientes a mano, montamos cada bocado. Calabacín, longaniza, queso, otra de calabacín… y así pasamos por huevo, harina y freímos en aceite bien caliente hasta que estén dorados por ambos lados. Sacamos de la sartén, escurrimos, comemos caliente y gozamos en compañía.

En DAP | Recetas con calabacín


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