La provincia de Burgos es uno de esos rincones de España en los que, como popularmente se dice, no te lo acabas. Con 371 ayuntamientos, Burgos es la provincia española con más municipios y eso, evidentemente, juega a favor turístico para recorrer en profundidad un territorio de lo más variopinto donde hay zonas con un claro ambiente norteño y otras donde el carácter de Castilla se manifiesta.
Sasamón es una de esas localidades imprescindibles para descubrir el interior de Burgos. Media hora la separa en coche de la capital, lo cual la convierte en un pequeño paraíso o escapada donde descubrir una de las iglesias más espectaculares de Castilla y León si hablamos de un pueblo que a día de hoy apenas supera los 1.000 habitantes.
Llenando por completo el centro de la localidad, la Iglesia de Santa María de la Real sorprende por la majestuosidad de sus dimensiones, habida cuenta del tamaño del pueblo. Por hacernos una idea, solo dos templos son más extensos en toda la provincia que la parroquia de Sasamón: la iglesia de la Asunción, en Melgar de Fernamental… y la propia Catedral de Burgos.
Vista de la Iglesia de Santa María la Real, en Sasamón. ©Turismo de Castilla y León.
No son palabras menores. La iglesia de Santa María destaca por tamaño, calidad escultórica y también por su ambición constructiva, al punto de que podría hacerse pasar por catedral. No en vano, hay algo de verdad en ello: Sasamón fue sede obispal –temporal– durante la Alta Edad Media, por lo que habría una justificación histórica para que ya en el siglo XIII se elevase aquí, en auge del gótico, un templo de estas características.
Claustro de la iglesia. ©Turismo de Castilla y León.
De hecho, se considera que la portada occidental de la iglesia es una suerte de réplica de la Puerta del Sarmental, un icono dentro de la catedral burgalesa. Con un tímpano igualmente sobresaliente, la bienvenida al edificio sorprende porque la cabecera de la iglesia es enorme, pero su cuerpo, a lo largo, presenta tres naves y cinco tramos, señal inequívoca de las intenciones iniciales previstas en la construcción que, por lo que fuera, no alcanzaron la magnificencia pensada.
Plaza mayor de Sasamón. ©Turismo de Castilla y León.
Aledaño, el claustro –también gótico– relata la relevancia pasada de Sasamón como lugar importante en la provincia de Burgos, al punto de que la zona ya fue habitada en tiempos romanos, conociéndose como Segisama.
Casa-museo de Salaguti. ©Turismo de Castilla y León.
Y de lo antiguo, a lo moderno, como es la Casa Museo de Salaguti, dedicada al escultor local Carlos 'Salaguti' Salazar, donde la propia residencia del autor fue evolucionando hasta dar formas monumentalistas al immueble, al punto de considerarse una escultura habitable, que hacen de ella otra visita ineludible a este Sasamón que merece la pena no perderse.
Toda una pequeña gran sorpresa en un pueblo singular donde, ya que estamos, no está de más hacer un alto gastronómico y llevarse de souvenir alguno de los quesos de Sasamón, una empresa local que desde hace décadas convierte la leche de oveja en tesoros lácticos, algunos premiados dentro de los World Cheese Awards, más allá del clásico queso de Burgos.
Imágenes | Turismo de Castilla y León
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