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Qué es el Friendsgiving, la nueva moda millennial para celebrar Acción de Gracias

Qué es el Friendsgiving, la nueva moda millennial para celebrar Acción de Gracias
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Si al leer Friendsgiving habéis pensado en Joey o Mónica con un pavo en la cabeza, el triffle “mixto” de Rachel y las historias familiares de Chaendler, no estáis del todo desencaminados. Muchos aprendimos con la serie 'Friends' qué era la fiesta americana de Acción de Gracias, pero también anticiparon la que hoy es una nueva moda entre millennials, celebrar una gran cena con amigos.

¿Poco original? ¿Otra tendencia absurda más? Podríamos debatirlo, pero el nombre tiene gancho y no deja de ganar adeptos. Sí es un ejemplo de cómo las tradiciones evolucionan y se adaptan a los propios cambios de la sociedad. La cena de Acción de Gracias siempre ha sido el gran evento familiar por excelencia, pero ahora los adultos jóvenes americanos también quieren celebrarlo con amigos, con menos estrés y creando nuevas tradiciones.

El nacimiento de una nueva moda destinada a convertirse en tradición

Friendsgiving

El inglés es una lengua maravillosa que no deja de dar a luz términos y expresiones nuevas. A los angloparlantes les gusta especialmente combinar palabras ya populares para crear conceptos nuevos, por eso es imposible saber a quién se le ocurrió por primera vez eso de Friendsgiving. Combinar Thanksgiving -Acción de Gracias- con friends -amigos- era casi algo obvio, y solo cuestión de tiempo de que se impusiera como tendencia.

Parece que ya por el año 2006 aparece en los inicios de redes sociales como Twitter, y se pueden encontrar menciones en algunos blogs y páginas gastronómicas, pero el concepto no comenzó a arrancar de verdad hasta 2016. El año pasado ya terminó de explotar como nueva tendencia en las redes, y parece que ya se está imponiendo este 2018 como fiesta paralela o alternativa a la Acción de Gracias tradicional. Incluso hay anunciada una película para 2019 titulada, precisamente, 'Friendsgiving'.

Algunas marcas y compañías vieron el posible tirón y se anticiparon a la moda con campañas publicitarias que aprovecharon el término a su favor. Taco Bell, Baileys, Betty Crocker o Whole Foods son algunos ejemplos conocidos que no hicieron más que contribuir a extender la popularidad del nuevo concepto. El uso del hashtag en redes como Instagram va en aumento, y cada vez se suman más restaurantes y locales de comida a ofrecer menús y ofertas especiales durante estos días.

La primera entrada de Friendsgiving que aparece en el Urban Dictionary, el diccionario de lenguaje urbano y jerga anglosajona, se remonta al año 2009, dando un significado simple pero conciso:

The celebration of Thanksgiving dinner with your friends. This usually occurs on the Wednesday before or the Friday after Thanksgiving Day, since Thanksgiving is usually reserved for family gatherings.

La celebración de la cena de Acción de Gracias con tus amigos. Suele acontecer el miércoles anterior o el viernes posterior al Día de Acción de Gracias, puesto que Acción de Gracias suele estar reservado para las reuniones familiares.

Acción de Gracias VS Friendsgiving millennial: ¿enriquece o destruye la tradición?

Si en España no nos gusta que nos toquen nuestras tradiciones, en Estados Unidos tampoco están muy contentos con los cambios repentinos -no importa que su historia como nación tenga apenas unos pocos siglos, el concepto de tiempo es relativo-. Y cualquier cosa que lleve el sello millennial es susceptible de recibir críticas y ataques de todo tipo, como bien nos han demostrado los medios infinidad de veces en los últimos años.

A los millennials se les acusa constantemente de romper lo tradicional

Recordemos que pertenecen -pertenecemos- a la generación millennial todos los nacidos entre los años 1981 y 1995, aproximadamente. Son adultos jóvenes, rozando algunos ya la cuarentena, en teoría independizados pero muchos todavía sin "formar una familia" o sin un patrimonio económico sólido. La crisis económica y el contexto social y laboral han marcado a una generación que cada vez retrasa más comprar una vivienda, casarse o tener hijos.

Se les acusa de crear y seguir modas absurdas, de no tener respeto por los valores tradicionales o de "destruir" todo tipo de cosas y costumbres, de forma muy injusta. La generación irreverente y que de verdad ha nacido con la expansión de internet y las redes es la que viene después, llamada generación Z.

Friendsgiving

El Friendsgiving está triunfando entre los jóvenes de veintitantos y treintaymuchos porque es una manera de celebrar un día especial con los amigos, que para muchos son casi la verdadera familia, con quienes comparten el día a día. Pasar Acción de Gracias en el hogar familiar se asocia a algo más solemne, más íntimo y más cerrado, en muchas ocasiones rodeada de estrés y cierto agobio.

También es una manera de reunirse con los otros amigos que ya no viven cerca. La ocasión ideal para reencontrarse con los compañeros de universidad o del instituto, con los amigos del pueblo o de la infancia, antes o después de la cena con la familia. En un país tan grande con distancias de miles de kilómetros entre ciudades, es fácil perder el contacto con los años.

Friendsgiving

Y para muchos, Acción de Gracias tiene un significado muy especial que nos es ajeno. Se habla de la Thanksgiving season, algo así como la época navideña que llena el ambiente de todo los días anteriores y posteriores al 25 de diciembre. Pero Acción de Gracias es un único día, ¿por qué no alargarlo un poco más, adelantando la fiesta o continuándola un poco después?

En The Atlantic se analiza el fenómeno desde diversas perspectivas, y hay opiniones para todos los gustos. Si bien parece que el Friendsgiving no se ve con muy malos ojos, pues es perfectamente compatible con la fiesta tradicional, hay visiones más pesimistas.

El Friendsgiving sale mucho más barato que la cena de Acción de Gracias tradicional

El autor Malcolm Harris señala que esta tendencia no es más que otro signo de cómo las nuevas generaciones se están empobreciendo, y el poder lo quiere maquillar. Un típico Friendsgiving consiste en que cada invitado aporte un plato para compartirlo, normalmente en una versión más modesta y menos pretenciosa que en el menú tradicional. Es decir: es más barato.

Harris apunta que los millennials no se pueden permitir organizar una lujosa cena de Acción de Gracias y se quiere vender esta nueva moda como algo moderno y entrañable; "es un arma de propaganda empleada por la clase dominante para promover sus planes de estancamiento salarial".

Friendsgiving

Pero incluso expertos en los aspectos culturales y la historia del Día de Acción de Gracias defienden la validez de la nueva tendencia. A diferencia de la Navidad, la idea de esta fiesta no es rodearse de platos lujosos o hacerse regalos: gira en torno a la generosidad, hospitalidad y el compartir platos con un espíritu hogareño. ¿Por qué no extenderlo también al círculo de amistades?

Cómo celebrar un Friendsgiving en casa (llamándolo como quieras)

Aunque no tiene sentido querer imitar el valor cultural que tiene Acción de Gracias para los estadounidenses, sí defiendo recrear sus platos más típicos en nuestra casa; es una excusa como otra cualquiera para pasar una buena velada probando recetas nuevas.

Por eso me gusta la idea de importar el Friendsgiving, que se sale un poco más de la norma y permite ser más flexibles con la tradición. Nos podemos olvidar de decoraciones recargadas, vajillas de lujo o platos complicadísimos y simplemente invitar a los amigos -o a la familia- a cenar a casa, repartiendo el menú entre los invitados.

Es más sencillo que los anfitriones se encarguen del plato fuerte, como el típico pavo al estilo americano o nuestra receta de pollo al horno favorita. Dependiendo del número de invitados podemos asignar guarniciones, entrantes y aperitivos, organizando bien quién se encarga del postre. Si hay sobras -que las habrá-, se repartirán entre los invitados y todos ayudarán a recoger y limpiar un poco.

No hace falta complicarse ni forzar el estómago con un banquete exagerado. Lo más importante es pasarlo bien con los amigos, quizá hacer nuevas amistades, y relajarse antes del estrés de las fiestas. Ese es el espíritu del Friendsgiving: disfrutar compartiendo buena comida en buena compañía y comenzar nuestras nuevas y propias tradiciones.

Fotos | Unsplash - iStock - Giphy

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