Poco o nada tiene que ver la tierra batida que Rafa Nadal conquistó durante años en el mundo del tenis, además de otras superficies, con el suelo de un viñedo. Sin embargo, el tenista mallorquín, ahora desvinculado por completo de la práctica profesional del tenis, ha abierto una nueva línea de negocio en el mundo del vino.
No ha comprado una bodega. Tampoco se ha hecho socio, ni se ha metido a viticultor, ni va a cambiar el grip de una raqueta por unas tijeras de podar, pero sí ha entrado con el que será su primer vino: El Tenista.
Firmado en colaboración con las bodegas murcianas Familia Gil, uno de los grandes referentes del vino en la Región de Murcia, Nadal presta su imagen pública a esta etiqueta del todo sobria que apenas refleja el bote de una pelota de tenis sobre el suelo.
Muy vinculado a la hotelería y a la hostelería, Nadal da ahora otro paso más en sus negocios con su primera incursión en el mundo del vino. Lo hace, además, lejos de su tierra, apostando por una colaboración con la Familia Gil, poniendo en marcha este tinto ecológico de uva 100% monastrell –la variedad predominante en la Región de Murcia–.
En el caso particular, El Tenista es un vino que se elabora con las uvas de viñedos viejos a más de 750 metros de altitud, recogidas a mano y de una bajísima producción que, además, conforman luego un vino de larga crianza con hasta 18 meses de barrica nueva de roble francés. No sabemos si el origen del roble, por cierto, es otro guiño a la carrera tenística de Nadal.
Lo cierto es que tampoco es el primer deportista que entra en el mundo del gran consumo, ni en el del vino. Leo Messi hace unos años lanzó su propia línea de vinos, en este caso italianos –ni argentinos, ni españoles–, y otros deportistas como el futbolista Neymar Jr. han lanzado también recientemente colecciones de galletas.
Ahora queda ver cuándo se pondrá a la venta y cuánto costará el tenista, pero queda por comprobar si es un vino de Grand Slam o de ATP Challenger 125.
Imágenes | Familia Gil Wines
En DAP | Leo Messi ha lanzado un vino a 60 euros la botella. No es catalán ni argentino