Apenas un rato le bastó a los ladrones, burlando los sistemas de seguridad de una de las bodegas más prestigiosas de Italia, para cometer el robo del siglo –el mayor nunca visto directamente a un producto en el país transalpino– llevándose unas 30.000 botellas de vino en apenas unos minutos.
El valor de mercado estimado de la mercancía robada, según fuentes italianas que reflejan la noticia, rondaría los cinco millones de euros. Todo pasó en la noche del domingo 4 de octubre, donde un grupo de ladrones aprovechando la nocturnidad desactivaron las armas y cámaras de las instalaciones y, en cuestión de minutos, desvalijaron los almacenes.
Absolutos profesionales y conocedores de la casa, los asaltantes acudieron allí con dos camiones y utilizaron las propias carretillas elevadoras de la bodega, que se usan normalmente para cargar palés y mover mercancía dentro de las instalaciones.
El botín: 30.000 botellas de algunas de las referencias más conocidas de Marchesi Antinori, una bodega más que centenaria y referente absoluto en la Toscana, que pone en el mercado etiquetas tan conocidas como Tignanello, Solaia o Guado al Tasso.
Antinori Tignanello Toscana 2023.
Por establecer una comparativa, referirnos a Marchesi Antinori, para comprender la magnitud del robo, sería equiparable a que algo así sucediera en España si se asaltaran los almacenes de Vega Sicilia, de Marqués de Murrieta o de Bodegas López de Heredia: el súmmum del súmmum dentro del vino italiano.
Todo, además, más que premeditado como explican desde Corriere della Sera, uno de los medios italianos más reputados. Los siete ladrones no se llevaron 30.000 botellas cualquiera; el objetivo estaba claro: arramblar con la añada de 2023, considerada por la propia bodega como "la mejor de los últimos 20 años".
Botellero histórico de Marchesi Antinori
Ahora las autoridades italianas intentan reconstruir la escena del crimen y localizar dónde pueden estar buena parte de las botellas, que fueron sustraídas de las instalaciones de Marchesi Antinori en la localidad de Cortona, corazón de la Toscana.
La hipótesis apunta además a que los asaltantes pueden ser los mismos que están detrás de varios grandes robos en bodegas italianas acontecidos en los próximos meses. Algunas teorías también consideran que serían robos por encargo, quizá por un coleccionista o por hostelería, pero la magnitud del robo y lo preciso del encargo dificulta la puesta en el mercado de la mercancía robada.
Imágenes | Marchesi Antinori