Las empanadas chilenas de pino son uno de los platos más representativos de la cocina de Chile y son especialmente típicas durante las Fiestas Patrias, que se celebran en septiembre. El relleno, conocido como pino, combina carne de vacuno, bastante cebolla y algunas especias, lo que hace que quede muy jugoso.
Los ingredientes son bastante sencillos y fáciles de encontrar. La clave está en cocinar bien la cebolla para que quede muy blanda y en usar una carne que quede jugosa. Muchas recetas tradicionales utilizan carne cortada a cuchillo en trozos pequeños, aunque también hay versiones con carne picada. Cada empanada suele llevar además un trocito de huevo duro y una aceituna, y a veces también pasas. En Chile se usan pasas amarillas, que no siempre son fáciles de encontrar fuera del país, y además hay bastante debate sobre si incluirlas o no, así que al final depende simplemente de si te gustan.
Pica las cebollas en dados pequeños y los dientes de ajo muy finos. Calienta el aceite de oliva en una sartén amplia y cocina la cebolla a fuego medio, hasta que esté muy blanda y ligeramente transparente. Añade el ajo picado y cocina un minuto más.
Incorpora la aguja cortada en dados pequeños y saltea unos minutos hasta que cambie de color. Añade el pimentón dulce, el comino, el orégano seco, sal y pimienta al gusto. Mezcla bien para que la carne se impregne de las especias.
Añade el agua o caldo y cocina unos minutos más hasta que el pino quede jugoso pero sin exceso de líquido. Retira del fuego y deja enfriar completamente. Si puedes, guárdalo en la nevera un par de horas o incluso hasta el día siguiente, ya que el sabor mejora y el relleno se vuelve más fácil de manejar.
Para la masa, mezcla en un bol la harina con la sal. Derrite la mantequilla y añádela a la harina, mezclando hasta que se integre. Incorpora poco a poco el agua caliente mientras mezclas hasta formar una masa. Pásala a la encimera y amasa durante unos minutos hasta que quede lisa y homogénea. Cubre con un paño y deja reposar unos 20 minutos.
Divide la masa en ocho porciones iguales y forma bolas. Estira cada una con rodillo hasta obtener discos de unos 18-20 cm de diámetro. Coloca en el centro de cada disco unas cucharadas de pino ya frío y añade encima un trocito de huevo duro, una aceituna negra y, si te gustan, unas pocas pasas.
Dobla formando una media luna y sella bien los bordes asegurándote de no dejar aire dentro. Puedes hacer pliegues o simplemente presionar con un tenedor. Espolvorea harina sobre una bandeja de horno y coloca las empanadas.
Pinta la superficie con huevo batido y haz un pequeño corte o pinchazo en la parte superior para que salga el vapor. Hornea a 200 °C durante unos 20-25 minutos, hasta que las empanadas estén bien doradas.
Cuando salen del horno deben quedar doradas por fuera, con la masa ligeramente crujiente y el relleno muy jugoso. Si usas carne cortada a cuchillo, los trocitos se notan mucho más al morder, que es justo lo que se busca en este tipo de empanadas.
Con qué acompañar las empanadas chilenas de pino
Las empanadas chilenas de pino suelen servirse solas, porque son bastante contundentes. Entre la masa, el relleno de carne y los ingredientes que lleva dentro, ya es una comida bastante completa.
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