Arguiñano siempre ha intentado divulgar las recetas más tradicionales para que todo el mundo aprenda a hacerlas, pero sabe que a hay platos, como los potajes, que aún cuesta vender a niños y generaciones más jóvenes. ¿Solución? Darles una vuelta de tuerca para presentarlas de forma original y más fácil de comer. Y a todos nos viene bien tener una alternativa a algo tan típico como los garbanzos con espinacas para no caer en la monotonía.
Ya sea en el formato de la tapa sevillana, o como receta de potaje de garbanzos simple, es un clásico del recetario familiar que cobra más presencia en tiempos de Cuaresma. Arguiñano nos proponía en su libro Cocina de 10 con Karlos Arguiñano (Planeta, 2023) una variante distinta usando prácticamente los mismos ingredientes de siempre: crema de espinacas con garbanzos y bacalao.
Tras cocer los garbanzos, unos 200 g en seco remojados previamente que sugiere cocer en olla exprés, prepara una crema de espinacas sencilla. La podemos hacer también como la prepara el cocinero, simplemente con dos patatas cocidas y unos 400 g de espinacas frescas, o con nuestra versión que parte de un sofrito y usa nata líquida.
El paso final es marcar en una sartén con aceite y ajos laminados unos lomos de bacalao desalado, cortados en dados, mezclándolos con los garbanzos cocidos unos pocos minutos. Y solo queda emplatar repartiendo la crema en la base de los platos antes de coronar con la mezcla de garbanzos y pescado, y unos gajos de huevo cocido.
Una forma distinta y más refinada de cumplir con la tradición del potaje de vigilia.
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