Hace unos días recibí a una amiga en casa para cenar y, sabiendo que es curiosa con la comida pero que nunca había probado el jackfruit, decidí sorprenderla con este plato. Esta fruta tropical, oriunda de Asia, es un éxito por su textura fibrosa que, al cocinarse, absorbe los sabores muy bien. En esta ocasión, preparé una base salteando calabacín y cebolla para acompañar los trozos de jackfruit, y sumé garbanzos para asegurar la dosis de proteína.
Lo que resultó más atractivo fue la mezcla de especias: cúrcuma para el color, un buen curry para la profundidad y una pizca de ají molido para el toque picante justo. Finalmente, para amalgamar los ingredientes y lograr esa consistencia de guiso espeso, añadí cuatro cucharadas generosas de leche de coco y dejé que se cocinara todo a fuego lento. El resultado fue un plato cremoso y lleno de matices que dejó a mi amiga fascinada. Al servirlo, añadí unas hojas de rúcula fresca para equilibrar, con su toque amargo, la dulzura del coco y el picante de las especias. Un plato redondo.
En una sartén amplia con aceite, saltear el calabacín y la cebolla cortados en cubos pequeños. Dejar que se cocinen a fuego medio hasta que la cebolla esté transparente y el calabacín empiece a ablandarse. Añadir los trozos de jackfrui, lo ideal es desmenuzarlos un poco con las manos o picarlos levemente para que las fibras se separen y absorban mejor el sabor del sofrito. Saltear un par de minutos para que el conjunto tome temperatura.
Añadir los garbanzos cocidos e incorporar las especias: la cúrcuma, el curry y el ají molido. Remueve bien para que todos los ingredientes se impregnen de los aromas. Sumar las cucharadas de leche de coco y deja que se derrita con el calor residual hasta cubrir todos los ingredientes. Bajar un poco el fuego y permitir que el guiso se cocine de 2 a 3 minutos. verás cómo el líquido reduce y se convierte en una salsa espesa. Si notas que se espesa demasiado rápido, añadir un chorrito de agua o caldo vegetal para estirar la salsa sin perder la cremosidad del coco.
Justo antes de servir, apagar el fuego y terminar con un buen puñado de rúcula fresca por encima. El calor del guiso será suficiente para que se ablande ligeramente sin perder su frescura.
Con qué acompañar el curry de jackfruit
En esta ocasión yo decidí acompañarlo con cuencos de quinoa cocida, que absorbe perfectamente los sabores del curry y el coco, pero este guiso es sumamente versátil. Otras alternativas son unas rebanadas de pan tostado junto a una ensalada fresca a elección, como también servido sobre una base de cuscús a la naranja.
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