Hay ensaladas que saben más que otras a verano, pero pueden ser demasiado repetitivas cuando llevamos ya más de dos meses a base de platos fríos y preparando las mismas recetas. Por suerte, solo hay que echarle un poco de imaginación para darle una vuelta a los ingredientes más sencillos, incluso los eternos tomates cherry.
Decimos que son eternos porque nunca fallan durante todo el año, habiendo variedades más sabrosas que otras, claro está. Pero incluso en los meses de verano estas bombas de sabor son mucho más ricas y aromáticas, y merece la pena confiar en ellos para montar ensaladas rápidas, sabrosas y saciantes, sin dejar de ser ligeras. Como la ensalada de tomates cherry, melón y queso cottage con aliño verde.
Combinando los cherry con bolitas de melón ya tenemos la base fresca y crujiente del plato, y el queso cottage suma cremosidad y proteínas para hacer una cena o almuerzo que nos dejará satisfechos en los días de más calor, o cuando ya nos toque ir despidiéndonos del verano. Ligera pero saciante, hidratante y rica en vitaminas, el aliño termina de redondear la fórmula con su mezcla de mostaza, ajo y perejil, que no suele fallar nunca.
Las pipas de calabaza ponen la guinda añadiendo más nutrientes y un punto crujiente más, pero las puedes sustituir por pipas de girasol, una mezcla de semillas, piñones tostados o cualquier fruto seco. Nuestra opción para el melón es piel de sapo, aunque con uno tipo cantalupo o incluso galia no quedaría nada mal.
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