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Restaurante Muñagorri, una apuesta por la cocina clásica

Restaurante Muñagorri, una apuesta por la cocina clásica
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Cuando llegué al restaurante Muñagorri, me sorprendió la amplitud de su barra de pinchos. Delimitando la zona central del restaurante que se presenta como gastrobar, sirve como marco a la gran oferta de raciones y pinchos calientes y fríos que te permiten comer tapeando. Si te adentras en el comedor, descubres la apuesta por la cocina clásica que reivindica su propietario y cocinero Pedro Muñagorri.

Este cocinero formado en la Escuela de Hostelería de San Sebastián, tras su paso por diferentes restaurantes abrió su propio negocio en Las Rozas y ahora lo tiene montado en la calle Padilla 56, en el barrio de Salamanca, que conocía desde niño ya que su padre era propietario de una famosa tienda de artes gráficas y papelería en la misma zona. El local, muy luminoso, anima a probar su cocina de mercado, clásica con raíces vascas y muy centrada en el producto de temporada.

Las cartas

Podemos distinguir dos cartas, una para la zona de barra, muy bien surtida de raciones y pinchos, elaborados con gusto y calidad, y una segunda carta para la sala, con los platos más emblemáticos. La carta no es muy extensa, algo que personalmente agradezco y está elaborada de manera clásica, e incluye sugerencias o platos del día "según mercado".

aperitivos-muñagorri

Entre los pinchos para la barra, destacan la morcilla de Beasaín, su afamado Steak Tartar y las peculiares empanadillas criollas que sirve acompañadas de un mojo de pimiento rojo y especias. Muchos de los pinchos y raciones, también se sirven en el comedor en el apartado de entrantes.

En cuanto a los platos principales, destacan los de pescado, como los lomos de salmonete, el rape con patatas panaderas y el bacalao con piperrada, todos de corte clásico y primorosa elaboración.

Entre las carnes, apetecen sus preparaciones de caza como el escabeche de ciervo, el pichón de Bresse, o los platos de carnes rojas solomillo en su jugo o el Steak Tartar que os mencionaba entre los pinchos.

Aperitivos y entrantes

Cuando visité el restaurante, mis acompañantes y yo disfrutamos de un surtido de pinchos y raciones como aperitivo comprobando su calidad. De esa forma pude probar más platos que los que habitualmente habría pedido y así podéis haceros una idea más completa de la oferta gastronómica de este restaurante madrileño.

Así, no faltaron las croquetas, la empanadilla criolla ni la morcilla de Beasaín. El micuit casero de foie gras con especias y almendras, pasado por el soplete y servido sobre una cama de puré de manzana era excepcional.

steak tartar, pochas y pincho de chipiron

Tras los aperitivos, nos sirvieron un plato que en ese momento era de plena temporada, unas excelentes pochas estofadas a la navarra con cuyo recuerdo aún me estoy relamiendo, un pincho de chipirones rellenos encebollados y el tartar. La carne cortada a cuchillo y mezclada con encurtidos y mostaza, perfectamente sazonada, cumplió las expectativas de todos.

Los platos fuertes y el postre

Tanto habíamos disfrutado con los apertivos y entrantes que casi llegamos sin fuerzas para los platos principales que afortunadamente también íbamos a compartir. Así pude probar dos platos excelentes.

platos fuertes muñagorri

Por un lado el rape marcado en la plancha y rematado en el horno, que sirvieron con habitas repeladas. Por otro lado una ración de carrilleras de ternera al vino tinto con puré de patatas, que se deshacían en la boca y tenían un sabor muy intenso.

En cuanto a los postres, ya estaba lleno y no probé más que un trocito de la torrija con crema inglesa que según comentaban los demás comensales, merecía la pena. La carta de postres incluía también las clásicas cañas rellenas de crema, el soufflé de chocolate con helado de mango y un surtido de quesos Idiazábal y de Mahón.

En resumen, un restaurante muy agradable y recomendable, que sostienen el matrimonio de Pedro Muñagorri y su esposa Pilar con un trato directo y cercano y un esmerado cuidado del producto. Probablemente el Restaurante Muñagorri sea un restaurante de los clásicos, de los de antes, lo cual en sí mismo justifica perfectamente la visita.

Restaurante Muñagorri

C/Padilla nº 56 28006 Madrid Reservas Tfno 914 014 741 Precio medio 40 euros

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