Si te gustan las curvas, la calma y la sensación de que el tiempo se ha detenido, pocos lugares hay en España más idílicos para disfrutar de las tres al mismo tiempo como la comarca del Maestrazgo, en el sudoeste de la provincia de Teruel.
Montañosa como pocas, encajonada en el sistema Ibérico, la comarca del Maestrazgo pone en el mapa caprichos geológicos que un escultor habría querido talla, salpicando su orografía, entre valles y laderas, por pueblos absolutamente magnéticos.
Nombres en la ruta no faltan, claro. Cantavieja, con la fama de ser la capital histórica de la zona, se lleva la palma en cuanto a número de visitantes y motivos, la verdad, no le faltan. Mirambel no se queda a la zaga, sobre todo por su inclusión en la asociación de los Pueblos más Bonitos de España, lo cual siempre es un refuerzo, pero podríamos seguir casi ad eternum glosando las bondades y preciosidades que aguardan aquí, como Iglesuela del Cid o las Cuevas de Cañart.
Sin embargo, ahora que media España se ha puesto en modo activo de búsqueda y captura de los mejores lugares para ver el eclipse de sol del próximo día 12 de agosto, hay un pequeño rincón en el Maestrazgo que brilla con luz propia y que no es una de sus 'grandes' localidades.
De hecho, es de las más pequeñas, tanto en extensión como en número de habitantes, pero eso no es óbice para que no la pongamos en el mapa –hoy, y siempre, pues no solo de eclipses vive el turista– como sucede con Cañada de Benatanduz, la tercera localidad más pequeña en cuanto a extensión y la menos poblada.
Aún así, Cañada de Benatanduz es una parada indispensable en la denominada como Silent Route, una ruta por carretera en el Maestrazgo que serpentea entre curvas y montañas y que aquí tiene un alto fundamental: la ermita de San Cristóbal.
Con el honor de ser uno de los pueblos a mayor altitud del Maestrazgo –y esto son palabras mayores, amigos–, Cañada de Benatanduz presume de estar a más de 1.400 metros sobre el nivel del mar. Y entre esas presunciones, dejar de lado la ermita de San Cristóbal es un error, porque se encuentra en un magnífico cerro a las afueras del pueblo, dominando la explanada, y con absolutamente nada ni nadie que perturbe la paz y la panorámica.
Mirador accesible de Cañada de Benatanduz. ©Turismo Maestrazgo.
Un auténtico mirador natural que, además, goza de una gran orientación y que será un lugar magnífico para, si estás por la zona el próximo 12 de agosto, poner rumbo a la ermita y dejar que el eclipse te sorprenda con las noches del Maestrazgo. También en el pueblo, si la ermita está concurrida, el mirador accesible desde el barrio Monjuí es otro lugar idílico de una noche para el recuerdo.
Imágenes | Turismo Maestrazgo