Una receta de "pisto" diferente

La receta que os traigo hoy dista mucho del tradicional pisto, aunque surgió a partir de él y de la imposibilidad de que los más pequeños de mi casa se comieran el tradicional pisto manchego, supongo que sabréis lo difícil que es en muchos casos que los niños se coman las verduras.
Con esta receta siempre acaban comiendo de lo lindo, y aunque sea más calórico y el contenido en verdura sea menor, lo cierto es que ha sido la clave para que en casa los más pequeños coman verduras.
Ingredientes: Necesitas 2 calabacines (bubangos) grandes (aproximadamente 1,5 kilos), 2 cebollas grandes blancas, de sabor suave, 3 papas para freir, tres lonchas gruesas de bacon, 4 huevos, especias, sal y un chorrito de aceite de oliva.
Preparación: En primer lugar lava bien la verdura y trocéala en cuadros pequeños. En primer lugar, los calabacines, luego las cebollas.
En un sartén hondo a fuego lento, coloca un fondo de aceite de oliva, muy poco, y pon los calabacines en cuadritos hasta que se cocinen. Cuando notes que empiecen a reducirse añade las cebollas también en cuadritos, y déjalos estar revolviendo cada poco tiempo hasta que estén (tardarán al menos 1 hora).




Los vegetales son más versátiles de lo que muchos imaginan, y para disfrutar hay que probar, nosotros no paramos y nos ha encantado el calabacín en milhojas al horno, es una receta fácil de elaborar, ideal para un día de diario donde la dieta y el cuidado nutricional predominan.
Para una guarnición, una ensalada e incluso como entrante, puedes elaborar una juliana de calabacines en vinagre, añadirás a tus platos un ingrediente muy saludable y caprichoso para el paladar, esperamos que te guste.
Sólo de explicaros esta deliciosa receta se nos hace la boca agua, y aunque ayer comimos Lenguado con calabacines al horno, hoy repetiríamos, seguro que a ti te pasa igual cuando lo pruebes.
Esta es una receta que nos gusta especialmente, se trata de los calabacines con queso gratinado, ideales para engalanar la mesa en un día festivo y para satisfacer el paladar de los comensales. Es una receta muy fácil de elaborar y no conlleva complicación alguna.