
No paran las noticias sobre los próximos Juegos Olímpicos. Me ha llamado mucho la atención esta sobre el menú que se servirá a los jefes de estado que acudirán a los Juegos Olímpicos de Pekín. Y es que los organizadores no quieren que quede nada a la improvisación y ya se ha consultado a embajadores y secretarios acerca de los gustos personales de presidentes y jefes de estado, algunos de los cuales son muy aficionados a la cocina china, por cierto.
No es para menos, ya que la cocina cada vez más es la “embajadora” que mejor representa la cultura y gustos de un pueblo, en este caso el chino. Los mejores chefs del subcontinente asiático están ya manos a la obra para ofrecer sus selectos menús a los mandatarios. A Bush, por ejemplo, aparte de hamburguesas y patatas fritas, le gusta el pato laqueado estilo Pekín, receta de pato crujiente heredada de la cocina imperial china. Al presidente francés Sarkozy le gustan los sencillos wontons fritos, y al británico Brown el pollo con piña. Hay para todos los gustos.


Tal vez hay quien todavía no sabe donde celebrará la cena de Nochevieja y es posible que a estas alturas no encuentre sitio en los restaurantes que no cierran para esta festividad. Lo que está claro es que tendrán que rascarse el bolsillo, pues el trabajo una noche de fiesta se paga y la calidad también.

Ayer estuvimos en una gran librería buscando algún buen libro gastronómico para incluir en nuestra colección y encontramos uno muy interesante, se trata de Los maestros de la cocina europea invitan a comer.