
Desde hace algún tiempo hemos buscado un espacio para compartir una cena en el restaurante Ginkgo, un lugar donde formar un vínculo de retroalimentación en toda la extensión de la palabra; ya que dicho restaurante propone un recorrido lúdico y gratificante, que seguramente dará inicio a lo que terminará siendo una gran cena,.
La primera impresión que nos dios al entrar al Ginkgo fue un espacio de gran lujo y tremendamente confortable, con una capacidad para 24 comensales donde cada uno de los detalles que conforman dicho ambiente crea un espacio vanguardista. Sus tonos oscuros y rojizos, comparten protagonismo con los colores blancos y metálicos.
El Ginkgo es un restaurante de comida murciana evolucionada, cada ingrediente de la carta esta tratado con el más riguroso cuidado y/o dedicación ya que cada uno de sus platos encuadra la pasión por el arte y el placer del buen comer, que hacen del ginkgo un restaurante de alta jerarquía.
Cuenta con dos diferente tipos de menú, cada uno de ellos muy bien estructurados haciendo que el comensal se deleite desde el principio hasta el final, comenzamos degustando el menú Ginkgo, el cual empieza con un pan foccacia de elaboración propia, para luego pasar a la hueva y mojama con gravilla de almendras fritas, michirones con tostas de sal y pimentón y para terminar la sección de aperitivos una nube de queso de murcia al vino tinto con pimienta de jamaica.


La Garoinada 2008 está a punto de empezar. 



No hace mucho hablábamos sobre la tendencia de los españoles a la hora de comer fuera de casa, indicábamos que aún