
Me encanta hornear pan. Es una de las cosas que más echo de menos de mi tierra, poder disfrutar de un buen pan casero, así que desde que estoy fuera suelo hacer panes en casa, como este pan de espelta y soja, que se ha convertido en uno de mis habituales para desayunar. De todos son conocidos los múltiples beneficios de la soja, y desde que descubrí su formato en harina intento tomarla también de este modo.
En los panes no es conveniente utilizar más de un 20% del total de la harina empleada, pero aún así no he podido resistirme a probar esta mezcla aunque la cantidad de soja sea pequeña. Os recomiendo probar distintas combinaciones de harinas para elaborar vuestro propio pan en casa. Simplemente variando proporciones se obtienen matices muy interesantes.

