
La cocina vegetariana se asocia a menudo con una cocina dietética pobre en sabores. Pero no tendría por que pasar, si con algunos alimentos, podemos añadir un toque especial a la hora de preparar nuestros platos. Es cierto que la carne aporta un gusto en los guisos y cocidos difícil de encontrar entre los vegetales y las especias, pero con un poco de imaginación y acostumbrando nuestro paladar es fácil llegar a olvidar que nuestros cocidos y platos de legumbres no llevan carne.
Existen muchos alimentos que ya de por sí tienen colores y sabores particulares y que al unirlos a nuestros platos de base todavía se acentúan más esas características. Por lo que si sigues una dieta vegetariana o estas acostumbrándote a ella, te conviene tenerlos de mano y como fondo de despensa, pues van a ser los que hagan que tus platos vayan “directos a tu paladar”.



