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Por primera vez en la historia de MasterChef un equipo es incapaz de presentar un solo plato de un menú

Por primera vez en la historia de MasterChef un equipo es incapaz de presentar un solo plato de un menú
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Tras un espectacular inicio de temporada, con el mejor estreno de la historia del programa (un 21 % de cuota de pantalla), el talent culinario por excelencia de la televisión española continúa su recorrido con los elementos de siempre: tensión entre concursantes y jurado, elaboraciones penosas, otras sorprendentes, y unas buenas dosis de lloriqueo. Llevan una semana y alguno dice ya que son “una familia”. Uña y carne.

El nivel culinario es similar al de otras ediciones, con concursantes que enseguida se han posicionado como favoritos y otros que no dan una, pero está claro que enseguida van a saltar chispas entre los aspirantes, que van a muerte por conseguir un puesto en la final. Llegados a este punto todo el mundo sabe lo que implica ganar un concurso tan popular como este.

En la primera parte del programa los aspirantes se han enfrentado a una de las pruebas clásicas del programa: la elaboración de un croquembuche, el legendario postre francés que destaca por lo dificultoso de su elaboración.

Jurado Y Torreblanca

El pastelero Paco Torreblanca, uno de los grandes maestros de la pastelería mundial de las últimas tres décadas, ha presentado un clásico croquembuche como ejemplo: una torre cónica de profiteroles rellenos de crema pegados con caramelo. Los concursantes han intentado replicar la elaboración en dos horas, tiempo suficiente si se es un experto pastelero, pero no tanto si eres un cocinero amateur y, como les ha ocurrido a dos concursantes, se te olvida coger la harina. Otros, aunque tenían todos los ingredientes, han sido incapaces de sacar una sola de las preparaciones. Hay quien lo ha montado bien, pero no ha rellenado los profiteroles, y quien ha acertado con las elaboraciones, pero no con el montaje.

No obstante, por primera vez un concursante, Osiris, ha logrado entregar una croquembuche entera y verdadera, recibiendo las felicitaciones del jurado y, además, una ventaja.

Jurado

Un homenaje a la gastronomía de Castellón

En la prueba de exteriores, los aspirantes han viajado a Castellón para conocer el encanto de Peñíscola y el famoso castillo del papa Luna. Allí los aspirantes han cocinado un menú para 150 comensales compuesto por cuatro platos: huevo poché con setas de temporada y trufa, guiso de patatas con langostinos, conejo estofado con alcachofas y sus chips y pastissets de calabaza con compota de clemenules -una variedad especial de mandarinas que surgió por mutación espontánea en Nules-. Platos, todos ellos, elaborados con productos de la provincia.

Osiris y Carmen, cuyo croquembouche fue el segundo mejor, han sido los capitanes de la prueba, en la que de nuevo la competición se ha organizado en dos equipos, y no en tres, como en el primer programa. ¿Dónde quedó la competición entre los equipos de cada chef? ¿No era esta la gran novedad de la temporada?

Alicia, Carlos, Aitana, Josecho, Teresa y Natalia, con Osiris de capitán, que ha elegido los platos como ganador de la primera prueba, han preparado los huevos poché y el conejo. El equipo de Carmen, formado por Aleix, Marcos, Sara, Valentín, Lali y Gloria, han sido los encargados de cocinar el guiso de langostinos y los pastissets.

Durante el cocinado los aspirantes han recibido la visita del chef castellonense Miguel Barrera, cuyo restaurante, Cal Paradis, tiene una estrella Michelin, y de Maribel, participante de la primera edición de ‘MasterChef’, que ha recibido mucha más atención por parte de los concursantes. Ya sabemos cómo va esto.

Maribel

Finalmente, aunque el equipo Osiris, que podía elegir el menú, ha preparado las que parecían quizás las elaboraciones más difíciles, ha conseguido sacar todos los platos con solvencia.

Por el contrario, el equipo de Carmen no ha dado una: ha hecho todo muy lento y no ha sido capaz de completar nada a tiempo. El otro equipo ha tenido incluso que adelantar uno de sus platos, pues las patatas de su guiso estaban totalmente crudas y el jurado ha cancelado su salida. El postre no ha ido mejor, si acaso peor, y también ha sido cancelado.

Ha sido la primera vez del concurso en el que un equipo ha sido incapaz de sacar ni un solo plato, para escarnio del jurado, que se ha quedado a gusto echándole la bronca como si fuera el fin del mundo. Obviamente, los concursantes han ido directos a la prueba de expulsión.

Francis Ona

Desastre croquetil

Para la prueba de expulsión, los concursantes han profundizado en el concepto de sostenibilidad y aprovechamiento en la cocina elaborando uno de los platos míticos de la gastronomía española: las croquetas.

Pero, antes de que empezara la prueba, Carlos, que tenía una ventaja acumulada del anterior programa ha podido elegir a uno de los aspirantes con delantal negro para que se salvara, a cambio de mandar a uno de sus compañeros a la prueba de expulsión: ha decidido salvar a Marcos, y mandar a Osiris, su capitán, al matadero, algo que no va a olvidar fácilmente.

Los aspirantes han tenido que prarar una ración de croquetas con tres distintos tipos de relleno y rebozado, contando con la ayuda del chef Francis Paniego, el maestro croquetero del restaurante Echaurren, en Ezcaray (La Rioja), con dos estrellas Michelin, que heredó la famosa receta de su madre, Marisa Sánchez, que nos dejó el pasado año.

Paniego ha recomendado a los concursantes que pesaran bien todos los ingredientes, enfriaran la bechamel y envolvieran las croquetas con cuidado. ¿El resultado?

Las mejores han sido las de la ganadora de ‘MasterChef Celebrity 3’, Ona Carbonell, que ha visitado el plató y ha cocinado las croquetas junto a los concursantes. Tampoco le iban a decir que las había hecho mal.

Entre las croquetas de los aspirantes ha habido de todo. Con muy buena pinta las de Gloria, Valentín y Osiris, que ya se ha revelado como uno de los concursantes fuertes, con un aspecto de engrudo incomestible las de Laly, que encima presumía de hacer muy buenas croquetas, y peor aún las de Sara, que debían saber a rayos. Ha sido la segunda expulsada.

Imágenes | RTVE

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