A veces no hace falta una gran campaña para poner un producto en boca de todos. Basta un gesto de apenas unos segundos. Eso es lo que le ha ocurrido a Chris Kempczinski, consejero delegado de McDonald’s, después de que su cata en vídeo de la nueva hamburguesa de la cadena se convirtiera en fenómeno viral por un detalle inesperado: el tamaño del mordisco.
El vídeo, difundido en redes, mostraba al directivo probando la hamburguesa con un bocado tan pequeño que las reacciones no tardaron en llegar. En cuestión de horas empezaron a circular bromas, memes y teorías de todo tipo: desde quienes ironizaban con que ni siquiera le gustaba su propio producto hasta quienes especulaban con que podía ser vegetariano o que no quería realmente comerla.
Viralización
La escena se amplificó aún más cuando, según ha contado el propio CEO, fue uno de sus hijos quien le avisó del revuelo con una frase tan simple como demoledora: "Te has hecho viral, y no para bien".
Lejos de esquivar la conversación, Kempczinski decidió responder con naturalidad. En una entrevista concedida a The Wall Street Journal (WSJ), explicó el motivo del ya famoso bocado diminuto y lo vinculó directamente a la educación recibida en casa. Según relató, la responsable fue su madre, que le enseñó desde pequeño a no hablar nunca con la boca llena.
Según recoge el WSJ, el directivo aseguró entre risas que esa costumbre doméstica le llevó inconscientemente a dar un mordisco muy medido para poder seguir hablando frente a la cámara sin resultar poco elegante.
La explicación ha servido para rebajar el tono de las críticas y, al mismo tiempo, ha humanizado una escena que muchos habían interpretado como excesivamente corporativa o artificial.
Lo curioso es que, sin buscarlo, la anécdota ha terminado funcionando como una campaña promocional casi perfecta. La nueva hamburguesa ha multiplicado su visibilidad gracias al vídeo y al debate posterior, en un momento en que cualquier gesto aparentemente trivial puede convertirse en conversación global.
En el fondo, el episodio también refleja cómo han cambiado las reglas de comunicación para las grandes marcas: ya no basta con lanzar un producto, también importa cómo se prueba, cómo se presenta y hasta cómo se le da el primer mordisco.
Según este medio, Kempczinski asumió que las redes tienen vida propia y que hoy cualquier detalle, por pequeño que sea, puede acabar generando una narrativa paralela a la campaña oficial. Así, una enseñanza materna sobre buenos modales ha terminado convirtiéndose en uno de los momentos más comentados de McDonald’s en las últimas semanas.
Fotos | @wsj/Instagram