La esperanza de un agricultor brasileño se llama eugenioides y es uno de los cafés más raros del mundo: hasta 20.000 dólares por saco

Es una variedad muy común aún sin domesticar, pero que produce una bebida única de gran calidad que se está pagando a precios desorbitados

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Liliana Fuchs

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Luiz Paulo Dias Pereira Filho no es precisamente nuevo en el mundo del café. Es el mayor de cuatro hermanos, y junto con sus primos representa la cuarta generación de una familia dedicada desde hace décadas al cultivo cafetero en Brasil, pero es él quien se dio cuenta del enorme potencial que tenía su región, Carmo de Minas, para desarrollar variedades únicas. Su último gran proyecto es la producción de café eugenioides, uno de los más raros del mundo, que no deja de subir de precio.

El Coffea Eugenioides es una especie de la planta del café aún muy poco estudiada, que se cree que podría haber sido una de las especies parentales originales de la planta del cafeto, quizá un antepasado del café arábica. No está domesticada aún, por lo que invertir en su cultivo es una apuesta arriesgada que no garantiza aún unos rendimientos mínimos para poder sacar un beneficio que compense los costes de la producción. Pero Pereira Filho ha conseguido sacar adelante una excelente cosecha, y ya vende el saco por un precio hasta 50 veces superior que el mejor arábica.

El eugenioides parecía que iba a despuntar como nueva tendencia en el mundo del café de especialidad cuando tuvo un papel protagonista en la final del Campeonato Mundial de Baristas de 2021, presentado por Diego Campos, ganador en aquella edición, como “el café más sorprendente y fascinante que he probado”; otros baristas también se presentaron con cafés eugenioides cultivados en Colombia.

Granos Cafe Diferentes frutos de café recolectados frescos en su punto de maduración.

Pero el inestable mercado del café y las dificultades de su producción en los años siguientes frenaron su desarrollo, ante la incertidumbre de un sector que se enfrenta a problemas derivados del cambio climático y la inestabilidad internacional. Sin embargo, Pereira Filho y su empresa, CarmoCoffee, han apostado fuerte por este raro y codiciado grano, que vuelve a despertar interés en el mundo del café de especialidad.

Un café delicioso muy difícil de cultivar

Las pequeñas plantas de Coffea Eugenioides, casi arbustos, producen un café de frutos diminutos. Es naturalmente muy dulce, con una acidez fresca muy equilibrada y prácticamente carente de amargor, con notas aromáticas de frutas tropicales como la papaya, también melocotón o melón cantalupo. Un dulzor que se traduce también en una baja cantidad de cafeína, lo que convierten al eugenioides en un café aterciopelado en su textura, sedoso, goloso y fragante. Su precio en un tostador europeo puede rondar los 100 euros por apenas 100 g, y la demanda no deja de subir.

Este productor, cuya labor produciendo cafés de origen alta calidad apostando por la trazabilidad, sostenibilidad y resiliencia de las comunidades locales de su región, logró vender en 2025 tres sacos de eugenioides a clientes asiáticos y de Arabia Saudí por más de 17.000 dólares, unos 15.000 euros cada uno. Este año espera que incluso se pague aún más.

Cafes Grano Uganda Granos de café sin tostar de tres especies de café africano. El C. eugenioides es el segundo (B).

En un fenómeno que recuerda al interés y el alzamiento de precios que despertó el café geisha a principios de los 2000, el eugenioides promete ser la gran esperanza de los productores de café si continúa creciendo la demanda, aunque los precios en alza derivan también, precisamente, de su escasez. Todavía hay muy pocos productores de eugenioides en el mundo, lo que, unido a su calidad y carácter único, convierten a esta extraña variedad en un producto de lujo exclusivo que pocos se pueden permitir.

Como el propio Pereira Filho ha confesado a Reuters, las plantas de Coffea Eugenioides no son nada fáciles de cultivar. Además de ser una especie muy sensible a las condiciones climáticas, su rendimiento es extremadamente bajo. En  CarmoCoffee trabajan actualmente con cinco hectáreas de este cultivo, de las cuales solo consiguen sacar, si toda la cosecha sale adelante, dos sacos por cada una. Es decir, menos de una décima parte de lo que produce un cultivo de arábica.

Altavista Una de las fincas de CarmoCoffee en Brasil.

Por eso son aún muy pocos los productores que se atreven a invertir en cultivar eugenioides con fines comerciales, especialmente en un contexto actual en el que los productores de café y la industria busca aumentar el rendimiento y la rentabilidad, reduciendo los costes y minimizando los riesgos. Pero quien tenga músculo económico y valor para poder experimentar con esta variedad de café hasta sacar adelante una producción sólida, podrá convertirse en uno de los escasos proveedores mundiales de uno de los cafés más exclusivos del mundo.

Pereira Filho y su familia parecen haberlo logrado tras invertir en su propia tierra y confiar en las comunidades locales de Carmo de Minas, una región de cualidades únicas para el cultivo del café y, por el momento, el único de todo Brasil que cultiva eugenioides. Y ahora su arriesgado trabajo está dando sus cuantiosos frutos.

Imágenes | CarmoCoffee - Crop Trust - Frontiers in Plant Science

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