Compartir
Publicidad

Perdiz de agua dulce o manjares de aguas frías

Perdiz de agua dulce o manjares de aguas frías
Guardar
0 Comentarios
Publicidad

"Vengan truchas pocas o muchas", dice un refrán para significar la bienvenida a un pescado al que tradicionalmente lo han llamado “perdiz de agua dulce”, con idénticas intenciones y dada la fina textura de la carne. Con el nombre de trucha se conoce a las distintas especies de la familia de los salmones.

Tienen de 20 a 50 cm de largo y existen ejemplares que alcanzan hasta un metro y 10 kilos de peso. Es un pescado brillante, corto, con la carne clara pero no muy blanca, dependiendo del medio en que vive, la alimentación y la temporada. Hay diversas variedades: la trucha de mar, grande de talla y que remonta los ríos como los salmones; la trucha común, la más pequeña, muy codiciada por los pescadores y cuya piel está salpicada de manchitas redondas, rojas y negras, y la trucha arco iris, similar a la anterior, pero más gorda, su piel es de color irisado con una banda lateral cubierta de manchitas.

Pese a que la mayoría vive en ríos y lagos, también las hay de mar, desde donde remontan las corrientes para reproducirse. La trucha europea es una variedad sedentaria que pasa toda su vida en agua dulce, siendo estimada como el más gustoso de los pescados de río.

La denominada trucha asalmonadas deben el color rosado característicos a unos pequeños crustáceos de caparazón rojizo de los que se alimentan, en la cocina, ese color se puede incrementar añadiendo una pizca de bicarbonato al agua de cocción.

Desde el punto de vista culinario, la trucha tiene un sabor exquisito y una textura de la carne indiscutible ya que debido a las grandes distancias que tiene que nada para poder desovar hace que este tipo de carne sea muy firme pero a la vez muy sabrosa. Los invito a degustar este manjar de dioses, probar y comentar!!!

Temas
Publicidad
Comentarios cerrados
Publicidad
Publicidad
Inicio
Inicio

Ver más artículos