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Lubina a la sal con hinojo. Receta

Lubina a la sal con hinojo. Receta
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Siempre que preparo ésta receta de lubina a la sal con hinojo, me acuerdo de aquella película “Todos los hombres sois iguales”, en la que Juanjo Puigcorbé intenta preparar una lubina al hinojo sin ningún éxito, la misma que cenarán en su restaurante favorito, los tres amigos, uno de ellos de cuerpo presente, bueno, de cenizas presentes, tras haber sido envenenado por la genial María Barranco. Maravillosa película.

Sin duda, el hinojo y la lubina son una pareja perfecta. Se llevan divinamente. Sólo hacen falta unos granitos de hinojo para hacer que este delicado pez se muestre esplendoroso y demuestre toda su personalidad. Una ensalada, una botella de vino y alguien con quien compartir todo ello y…¿qué más se puede necesitar?.

Los ingredientes

4 lubinas de ración, una cucharada de semillas de hinojo, tres kilos de sal para asar (sobrará), un chorreón de AOVE (aceite de oliva virgen extra), y, si es posible, un buen blanco y una ensalada de hortalizas del tiempo para acompañar.

Lubina a la sal con hinojo

Lubina a la sal con hinojo

La preparación de la lubina a la sal con hinojo

Le abrimos el buche a las lubinas, les quitamos lo de dentro, les damos un enjuagón, les añadimos un pellizco de hinojo y unas gotas de AOVE.

En una bandeja de horno ponemos una capa de sal, tumbamos sobre ella las lubinas, las tapamos con el resto de sal y horneamos en horno precalentado durante 15-20 minutos, hasta que la sal esté dura, hasta que forme caparazón.

Mientras la lubina se hornea, podemos hacer una ensalada fresquita con hortalizas del tiempo si es verano, en invierno un buen acompañamiento puede consistir en verduras salteadas o cocidas.

Lubina a la sal con hinojo

Lubina a la sal con hinojo

Tiempo de elaboración | 20 minutos
Dificultad | media

La degustación

La degustación de ésta receta de lubina a la sal con hinojo es todo un placer, porque como os comentaba antes, el hinojo hace que la lubina se exprese sin timidez alguna, y la sal la protege haciendo que su personalidad se mantenga intacta. Sólo falta una copa de un blanco de calidad, para cerrar éste círculo de perfección culinaria.

Hemos hablado mucho ultimamente del comienzo del cole, de la alimentación de los niños, etc. Pues bien, los padres también hemos de alimentarmnos bien, al fin y al cabo, ellos dependen de nosotros, así que, vamos a regalarnos con platos que nos proporcionen, además de energía, nutrientes y todo eso tan necesario, una chispa de placer. ¿No os parece?.

Que aproveche!

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