El universo de las ensaladas de patata es amplio y casi sin limites. La inspiración para preparar esta versión, por ejemplo, surgió de la manera más inesperada: la descubrí hace poco en el menú de un restaurante y captó mi atención de inmediato. Como experimentadora de recetas, me animé a recrear la combinación en casa.
Investigando un poco, supe que esta ensalada marroquí se conoce como chlada batata –literalmente, “ensalada de patata” en darija– , y como particularidad no lleva aderezos cremosos ni espesos, sino un aliño aromático de aceite de oliva, limón y especias.
Lavar las patatas y cocinar con su piel en una olla con agua hirviendo y una pizca de sal durante unos 20 a 25 minutos, hasta que estén tiernas pero firmes (que no se deshagan). Escurrir las patatas y pelarlas cuando todavía estén templadas. La piel saldrá prácticamente sola, incluso tirando con los dedos o raspando suavemente con el reverso de un cuchillo. Cortar en bocados medianos y dejar enfriar los trozos por completo.
En un cuenco, volcar las patatas y agregar la cebolla picada y el perejil picado. En un cuenco aparte, mezclar el aceite de oliva con el zumo de limón, el comino, la sal y la pimienta. Agitar bien y verter sobre la ensalada. Remover con cuidado para no romper la patata y servir.
Con qué acompañar la ensalada de patata
Esta ensalada funciona con platos de la cocina mediterránea, especialmente carnes o pescados especiados a la brasa, brochetas de pollo o tajines y en plan vegetariano, con falafel y una ensalada de hojas verdes.
En DAP | Ensalada de patata americana al estilo del sur de EEUU