El día de hoy marcará un antes y un después en el marco institucional de la Unión Europea. Por primera vez en la historia, la Gran Sala del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) en Luxemburgo ha sentado en el banquillo a la Comisión Europea por su inacción legislativa.
La moción presentada por el Comité Ciudadano de la iniciativa "End The Cage Age", denuncia el incumplimiento de una promesa formal de 2021: prohibir las jaulas en la ganadería industrial. Este proceso no solo pone en vilo el futuro de millones de animales, sino la validez de la Iniciativa Ciudadana Europea (ICE) como herramienta real en la toma de decisiones democrática.
La iniciativa "End The Cage Age" está respaldada por 1,4 millones de firmas validadas y más de 170 organizaciones internacionales, como el Observatorio de Bienestar Animal, AnimaNaturalis, CIWF España, Igualdad Animal e INTERcids. Su objetivo es poner fin al confinamiento de 300 millones de animales (gallinas, conejos, cerdos y terneros, entre otros) que cada año viven en jaulas y que en consecuencia, les impiden realizar sus movimientos más esenciales y vivir en libertad.
Tras el éxito de la recaudación de firmas, la Comisión Europea se comprometió legalmente a presentar una propuesta legislativa antes de finales de 2023. Sin embargo, dicho compromiso quedó congelado sin una justificación clara, lo que ha llevado a los promotores a buscar amparo en la justicia.
"La relevancia del proceso ha quedado patente en el formato de la vista: el caso ha sido remitido a una Sala Extendida de cinco jueces, una señal clara de que el Tribunal considera que el asunto tiene una importancia constitucional para el funcionamiento de la UE", asegura Blanca Ponce, Mánager de Incidencia Institucional en el Observatorio de Bienestar Animal.
Durante la audiencia, los magistrados interrogaron con dureza a los representantes de la Comisión sobre los motivos que impidieron cumplir con el calendario previsto. España, que mantiene a más de 65 millones de animales enjaulados anualmente, se sitúa en el centro de este debate. Y la ciudadanía acompaña la moción: según un estudio realizado en octubre de de 2023, el 84% de los encuestados considera prioritario proteger el bienestar animal, mientras que un 89% de los ciudadanos de la UE se opone directamente al uso de jaulas.
La sentencia será un precedente sobre cómo el Poder Ejecutivo responde a la voluntad popular. Como señaló tras la audiencia Annamaria Pisapia, portavoz del Comité promotor: "Es la primera vez que se pide a la Comisión que responda por no haber cumplido un compromiso adquirido en respuesta a una iniciativa ciudadana".
Mientras el proceso judicial sigue su curso, la realidad en las granjas permanece inalterada, pero la presión política y ética es más potente que nunca. Las organizaciones coinciden en que las jaulas "deben ser relegadas al único lugar que les corresponde: los libros de historia. Nuestra campaña no se detendrá hasta que todas las jaulas estén vacías".
Imagen | cedidas por End The Cage Age