Este salteado de zanahoria y repollo es mi comodín favorito: una receta bien sencilla que transforma dos vegetales básicos en un plato crujiente y con mucho color. Lo mejor de este salteado de verduras es el juego de texturas; donde nada queda blando ni pasado. El truco es darle fuego fuerte y poco tiempo, para que el repollo mantenga el "crunch" y la zanahoria suelte todo su dulzor.
Es una receta que se adapta, ya sea para comer por si solo o acompañarla con una porción de arroz y legumbres o carne y pollo. Una guarnición todoterreno que te salva cualquier día de la semana sin ensuciar casi nada.
En un wok o sartén amplia, calentar el aceite de oliva. Subir la temperatura e incorporar el repollo.. La intención no es amontonar demasiado la verdura para que no suelte agua y se hierva; queremos que se dore ligeramente. Condimentar con el ajo granulado. Cocinar unos 5 minutos y agregar la zanahoria. Un minuto antes de apagar el fuego, agregar la salsa de soja. A la hora de servir, terminar con un hilo de aceite de sésamo en crudo para realzar el conjunto.
Con qué acompañar el salteado de zanahoria y repollo
Lo bueno de este salteado de zanahoria y repollo es que se puede guardar en la nevera hasta por tres días cocido y usarlo como guarnición, como relleno de unos tacos vegetales e incluso mezclarlo con unos fideos de arroz o fideos soba para una comida completa.
En DAP | Zanahorias vichy En DAP | Zanahorias y rabanitos glaseados al horno